Béisbol

José “Chamby” Campos, de Cuba a la inmortalidad: una vida narrada entre micrófonos y gratitudes

El histórico periodista deportivo José “Chamby’’ Campos será exaltado al Salón de la Fama del preuniversitario Miami High, en un reconocimiento que honra su trayectoria y su pasión por el deporte.
El histórico periodista deportivo José “Chamby’’ Campos será exaltado al Salón de la Fama del preuniversitario Miami High, en un reconocimiento que honra su trayectoria y su pasión por el deporte.

Hay historias que no se cuentan: se sienten.

Y la de José “Chamby” Campos no cabe en una línea de tiempo ni en un currículum. Es una travesía que comienza en las calles del Cerro -aunque se siente de Bejucal-, pasa por el desarraigo del exilio en los años 60 y se convierte, con el tiempo, en una voz familiar para generaciones de oyentes en el sur de la Florida.

Este sábado, esa vida de perseverancia y oficio encuentra una nueva cima: su exaltación al Salón de la Fama del preuniversitario Miami High, algo que para algunos pudiera parecer poca cosa, pero que a él le resulta “un honor que recordaré por siempre’’.

Campos, de 71 años, habla con la serenidad de quien ha visto mucho y ha aprendido más. Su historia no es solo la de un periodista deportivo; es la de un hombre que se reinventó lejos de su tierra, que abrazó la ciudad de Miami como propia y que convirtió su pasión en legado.

Entre recuerdos, anécdotas y reflexiones, su voz conserva la misma autenticidad que lo llevó a ganarse el respeto de colegas y oyentes.

Porque si algo define a “Chamby”, más allá de los micrófonos y las cabinas, es la gratitud. Gratitud por los caminos recorridos, por las personas encontradas y por un reconocimiento que, según él mismo admite, aún le cuesta asimilar.

Su llegada a Estados Unidos en los años 60, tras salir de Cuba por México, marcó el inicio de una transformación profunda.

“Fueron años de aprendizaje tanto escolar como de la vida cotidiana”, recuerda.

“Pasar de ser niño en un ambiente familiar en un pueblo pequeño a ser un adolescente en una ciudad grande”.

Ese tránsito encontró en Miami High un punto de anclaje.

“Mis años de preuniversitario fueron los mejores tiempos de mi vida colegial”, afirma con convicción.

Y no es casual: habla de una institución con más de un siglo de historia, levantada casi al mismo tiempo que la propia ciudad comenzaba a definirse. Allí, entre aulas y pasillos, se forjó una identidad.

Curiosamente, su formación académica poco tenía que ver con el destino que lo esperaba.

“Me gradué de matemático, nada más lejos a la locución”, confiesa. Pero la vocación, como suele suceder, encontró su camino. La escritura fue la puerta de entrada a un universo que terminaría siendo su casa: el periodismo deportivo.

En ese trayecto, nombres como Jesús Saiz de la Mora, Luis Pérez López y Fausto Miranda se convirtieron en referentes y maestros.

Si algo define a José “Chamby”Campos , más allá de los micrófonos y las cabinas, es la gratitud por los caminos recorridos, por las personas encontradas y por un reconocimiento que, según él mismo admite, aún le cuesta asimilar.
Si algo define a José “Chamby”Campos , más allá de los micrófonos y las cabinas, es la gratitud por los caminos recorridos, por las personas encontradas y por un reconocimiento que, según él mismo admite, aún le cuesta asimilar. Cortesía: José Campos

En paralelo, su experiencia en inglés y su relación con Leo Suárez ampliaron su visión de la cobertura deportiva, conectándolo con otra generación de periodistas, entre ellos Santos Pérez, quien todavía es referente y maestro para muchos.

Su carrera en la radio comenzó junto a Jerry Del Castillo en la 990 AM, y desde ahí fue construyendo un recorrido sólido por emisoras emblemáticas como Radio Paz y La Poderosa.

Fue en esta última donde nació “La Descarga Deportiva”, un espacio que dejó huella.

Más adelante, su voz también se escuchó en ESPN Deportes 1450 junto a Larry Milian, antes de dar vida a “Al Duro y Sin Careta”, un programa que marcó estilo y personalidad en la radio local.

Campos no se limitó a un solo formato. Su experiencia incluyó Radio Martí y la televisión, donde participó como narrador en el programa “Entre Fichas” de Mega TV, una propuesta singular que mezclaba el juego de dominó con el espectáculo.

Cuando se le pide elegir un momento cumbre, no duda: la Serie Mundial del béisbol colegial de 2001, cuando la Universidad de Miami se coronó campeona.

“Fue la primera y última vez que un presidente estadounidense lanzó la primera pelota”, recuerda, en alusión a George W. Bush.

La historia, sin embargo, añadiría un matiz trágico poco después con los atentados del 11 de septiembre, un hecho que cambiaría muchas tradiciones para siempre.

Pero no todo han sido aplausos.

“Lo peor fue que siendo un lunático seguidor de los Yankees de Nueva York, los fanáticos de los Marlins me hicieron trizas durante la Serie Mundial del 2003”, dice entre risas.

“Fue un verdadero ejercicio en humildad”.

Una frase que, más allá del tono ligero, resume bien su carácter: alguien que ha sabido reírse de sí mismo.

Retirarse, al menos por ahora, no es una opción.

“El deporte es parte de mi vida como lo es el hacer ejercicio y nada de eso lo considero trabajo”, afirma.

Y en esa declaración hay una clave: para Campos, el periodismo no ha sido una carga, sino una extensión natural de su pasión.

La exaltación al Salón de la Fama de Miami High lo toma por sorpresa emocional.

“Para mí es un honor casi imposible de comprender”, admite. Y no es para menos. Su nombre se une al de figuras como Al Rosen, Arnold Tucker, Udonis Haslem, Andre Johnson, Shakey Rodríguez y Frank Martin.

“Es una bendición que solo Dios te puede dar”, dice, antes de detenerse en lo que realmente vale y perdura.

“Más importante, me enorgullece tremendamente que mi familia se sienta tan honrada’’.

Al final, más allá de las cabinas, los programas y los reconocimientos, Campos sigue siendo aquel muchacho que un día dejó su tierra y encontró en el deporte una manera de contar la vida.

Y ahora, esa vida —con todas sus voces— queda inscrita para siempre en la historia de Miami High.

Otros que serán también homenajeados

Junto con Campos también entrarán al Salón de la Fama del Miami High Héctor Rodríguez, baloncesto; Ciccio Morales, polo acuático y Jason Casanova, polo acuático.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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