El consejo de Aroldis Chapman todavía resuena en estelar lanzador cubano en Grandes Ligas
Volver a Miami siempre tiene algo especial para los peloteros cubanos. Para algunos representa descanso, para otros nostalgia, pero para Yennier Cano significa volver a un lugar donde el idioma, la comida y la cultura le recuerdan quién es y de dónde viene. El derecho de los Orioles de Baltimore aterrizó otra vez en el sur de la Florida con la serenidad de quien ya dejó atrás la incertidumbre de los primeros años y hoy se ha convertido en uno de los relevistas más sólidos de las Grandes Ligas.
A simple vista, transmite calma. Pero detrás de esa tranquilidad hay un recorrido marcado por sacrificios, lesiones, ajustes mentales y una ruta poco convencional que incluyó una escala en Argentina antes de alcanzar el béisbol de elite. Cano sabe que muchos ven solamente el resultado final: los holds, las entradas de presión y la estabilidad dentro del bullpen de Baltimore. Lo que pocos conocen son las dudas y los momentos difíciles que tuvo que superar para llegar hasta aquí.
Ahora, con un inicio de temporada brillante y convertido en pieza esencial de los Orioles, Cano habló con El Nuevo Herald sobre su preparación física, la importancia de la fortaleza mental, el consejo permanente de Aroldis Chapman y el sueño que todavía guarda en silencio: algún día convertirse en cerrador de Grandes Ligas.
Una vez más en Miami con los Orioles. ¿Qué significa para ti regresar aquí?
“No, súper contento. Esta es la tierra de nosotros los cubanos y uno se pone contento cada vez que regresamos aquí, por los restaurantes, la comida y orgulloso de estar aquí de nuevo’’.
Tus números al inicio de temporada han sido muy buenos. ¿Cómo fue el trabajo en el invierno para lograr este comienzo?
“La temporada pasada tuvimos un problema ahí, también tuve algunos problemas de salud en la espalda y en la temporada baja fortalecimos esa parte baja, la cadera y gracias a Dios estamos teniendo buenos resultados. Esperamos que la temporada entera sea así’’.
¿Cuánto ha cambiado aquel muchacho que llegó peleando por un puesto al relevista establecido que eres hoy?
“Ha cambiado mucho porque uno llegó aquí con una mente diferente. Veníamos de Cuba y no sabíamos cómo eran las cosas, pero ya nos vamos adaptando al sistema y nada, estamos haciendo el trabajo gracias a Dios. Súper contento con el equipo’’.
Estás entre los líderes en “holds’’ en los últimos años. ¿Te consideras un especialista en ese rol?
“Bueno, estamos haciendo ese trabajo. Gracias a Dios hemos tirado en el séptimo y octavo inning y hemos mantenido buenos resultados, así que me gusta estar allí en esa zona’’.
Ahora compartes bullpen con otro cubano joven como Anthony Núñez. ¿Le das consejos sobre la vida en Grandes Ligas?
“Sí, hemos hablado mucho, pero yo creo que él sabe más que yo prácticamente porque nació en este país. Claro, uno le puede dar consejos sobre cómo lanzar o cómo trabajarle a cada bateador, pero del sistema sabe más que yo’’.
No mucha gente recuerda que tu camino hacia MLB pasó por Argentina.
“Siempre va a quedar ese recuerdo porque prácticamente ahí fue donde empezamos. Salimos de Cuba, ellos me abrieron los brazos y voy a estar orgulloso de ese país y de las personas que me ayudaron ahí. Siempre los llevo en el corazón’’.
Muchos cubanos sueñan con Grandes Ligas, pero pocos llegan. ¿Qué consejo le das?
“Que trabajen, que nunca se den por vencidos porque es duro. Yo también he pasado momentos difíciles en mi carrera, pero siempre levanté la cabeza. Mientras tú confíes en tu corazón y en Dios, vas a lograr llegar a las Grandes Ligas’’.
Aroldis Chapman sigue haciendo historia. ¿Qué representa para ti?
“Ese es mi pelotero favorito. Uno siempre lo mira y prácticamente aquí cada vez que lo vemos lanzar todo el mundo dice: “El papá de los relevistas”. Por lo que ha hecho y por lo que sigue haciendo, siempre voy a estar orgulloso de él. Cada vez que nos vemos le estoy pidiendo consejos: cómo entrenar, cómo evitar lesiones… y aparte de todo, es cubano’’.
¿Cuál es el mejor consejo que te ha dado Chapman?
“Trabaja. Hay que trabajar. Trabaja las pesas, trabaja la mente. La mente aquí hay que tenerla fuerte porque este deporte, como decimos nosotros, es de los gringos, no de nosotros. Hay que tener siempre la mente fuerte’’.
¿Te gustaría algún día ser cerrador en Grandes Ligas?
“Bueno, si se me da la oportunidad, claro’’.