Acorazados en casa. Los Marlins ganan siete seguidos en el loanDepot park y están en .500
La temperatura sigue subiendo en Miami y no solo por el verano.
Los Marlins continúan construyendo una de las mejores historias de recuperación en las Grandes Ligas al derrotar este sabado 6-3 a los Gigantes delante de mas de 22,000 aficionados en el loanDepot Park, un resultado que les permitió colocarse nuevamente en la marca de .500 (38-38), asegurar la serie particular ante el conjunto californiano y extender a siete su cadena de victorias consecutivas como locales.
Lo que parecía un equipo destinado a navegar otra temporada de transición se ha transformado en una escuadra difícil de vencer, especialmente en casa, donde ahora exhibe balance de 24-16, una de las mejores marcas de todo el béisbol.
“Realmente estamos jugando una buena pelota’’, expresó el manager Clayton McCullough. “Ganar series es algo muy importante y lo estamos haciendo de manera consistente. Ahora se trata de continuar haciendo las cosas bien’’.
Desde el 1 de junio, Miami presenta récord de 14-4 y la mejor efectividad colectiva de las Mayores (3.19), cifras que reflejan el crecimiento de un club que comienza a soñar con algo más grande.
La figura principal volvió a ser Max Meyer.
El derecho trabajó cinco entradas, permitió siete imparables y dos carreras, ponchó a siete rivales y mejoró su registro a un impecable 8-0. Más importante aún, continúa escribiendo páginas inéditas en la historia de la franquicia.
Meyer superó el inicio de 7-0 que registró Dontrelle Willis en 2005 para convertirse en el lanzador de los Marlins con más victorias consecutivas al inicio de una temporada sin conocer la derrota. Además, ya suma 15 aperturas consecutivas sin perder, la racha más larga para abrir una campaña en los anales del club.
“El equipo lo está haciendo todo de manera muy positiva’’, apuntó Meyer. “Desde la ofensiva con bueno turnos al relevo que ha estado muy efectivo. Todos estan aportando su pedazo en cada victoria’’.
Los Gigantes lograron empatar momentáneamente el encuentro 2-2 en la cuarta entrada gracias a un cuadrangular solitario de Casey Schmitt, pero la respuesta de Miami fue inmediata y contundente.
En la parte baja de ese mismo episodio, los Marlins fabricaron un racimo de cuatro anotaciones que terminó inclinando definitivamente la balanza. Jakob Marsee remolcó una carrera con sencillo al centro, otra llegó mediante una doble matanza productiva y luego Heriberto Hernández castigó un lanzamiento de relavo con un jonrón de dos carreras que puso el marcador 6-2.
Marsee terminó con dos imparables y una impulsada, mientras Hernández produjo dos carreras con su séptimo cuadrangular de la temporada. Owen Caissie también aportó una remolcada y continuó siendo una presencia constante en el medio de la alineación.
Aunque San Francisco conectó 10 hits contra apenas seis de Miami, la diferencia estuvo en la ejecución. Los Gigantes dejaron nueve corredores en circulación y cometieron cuatro errores, mientras los Marlins aprovecharon cada oportunidad para castigar.
La victoria refuerza la sensación de que algo especial comienza a tomar forma en el sur de la Florida. Con una rotación encabezada por Meyer, un bullpen cada vez más confiable y una ofensiva que encuentra maneras de producir en momentos clave, los Marlins llegan al último tercio de junio jugando su mejor béisbol de la temporada.
Y por primera vez en mucho tiempo, el récord ya no refleja una promesa. Refleja una realidad.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de junio de 2026 a las 8:01 p. m..