Los Marlins desatan una lluvia de jonrones y vuelven al triunfo con paliza 12-5 sobre los Atléticos
Después de dos noches amargas en las alturas de Colorado, los Marlins necesitaban una respuesta contundente. Y la encontraron de la manera que más intimida a cualquier rival: a fuerza de batazos.
Miami descargó una ofensiva de cinco cuadrangulares, dos de ellos salidos del bate de Kyle Stowers, para aplastar 12-5 a los Atléticos la noche del viernes y regresar de inmediato al camino de la victoria, mejorando su marca a 47-42 y reafirmando que este equipo sigue teniendo recursos para responder cuando tropieza.
No hubo tiempo para dudas. Los peces prácticamente sentenciaron el encuentro en el primer episodio con un racimo de seis carreras que silenció a la afición local y dejó al abridor Jack Perkins contra las cuerdas desde el primer momento.
La fiesta comenzó cuando Xavier Edwards recibió boleto con las bases llenas para impulsar la primera anotación. Poco después llegó un lanzamiento que el receptor dejó escapar, permitiendo otra carrera, antes de que Heriberto Hernández conectara un monumental jonrón de tres carreras de 414 pies que puso el marcador 5-0. Como si fuera poco, Jakob Marsee cerró el festival del inning con otro cuadrangular para colocar una ventaja de 6-0.
Miami añadió una carrera más en el segundo capítulo con elevado de sacrificio de Edwards, pero los Atléticos no estaban dispuestos a desaparecer tan fácilmente.
Nick Kurtz acercó a los locales con un jonrón de dos carreras en el tercero y un doble de tres impulsadas de Jeff McNeil en el cuarto redujo la diferencia a apenas 7-5, obligando al cuerpo de relevistas de los Marlins a entrar en acción mucho antes de lo esperado.
Trevor Phillips apenas pudo completar tres entradas y un tercio tras permitir cinco carreras, pero el bullpen volvió a convertirse en uno de los grandes protagonistas de la noche.
Michael Petersen frenó el intento de remontada en un momento crítico y, a partir de ahí, Tyler Zuber, Calvin Faucher, Lake Bachar y Will Kempner se combinaron para lanzar cinco entradas y dos tercios en blanco, limitando a Oakland a apenas dos imparables y apagando definitivamente cualquier esperanza de reacción.
Con el pitcheo otra vez bajo control, la ofensiva retomó el protagonismo.
Stowers abrió el sexto episodio con un cuadrangular solitario y en el octavo volvió a castigar al relevo de Oakland con otro batazo de dos carreras hacia el jardín derecho-central para llegar a 10 vuelacercas en la temporada y rematar una noche de cuatro imparables, tres carreras anotadas y tres impulsadas.
La sentencia definitiva llegó en el noveno cuando Owen Caissie desapareció la pelota con un jonrón de dos carreras que puso el definitivo 12-5.
En total, Miami disparó 11 imparables, negoció siete boletos y produjo 12 carreras con apenas cuatro hombres dejados en posición anotadora, una muestra de la eficiencia ofensiva que ha caracterizado al club durante buena parte de esta campaña.
Hernández también tuvo una noche de impacto al terminar con dos hits y tres carreras impulsadas, mientras Otto López añadió dos imparables para mantener su sobresaliente temporada ofensiva y seguir siendo uno de los motores del ataque de los Marlins.
Después del tropiezo sufrido en Colorado, los Marlins necesitaban recuperar sensaciones. Lo hicieron con autoridad, con el poder que ha comenzado a distinguir a este equipo y con un bullpen que volvió a demostrar que puede sostener cualquier ventaja cuando el juego entra en su fase decisiva.
Así, Miami abre la serie ante los Atléticos enviando un mensaje claro: las dos derrotas consecutivas quedaron atrás y este club sigue decidido a pelear cada juego en una temporada que continúa ofreciendo motivos para creer.