Béisbol

El cubano siempre ha sido un luchador, y más nosotros los peloteros. La clave de Randy Arozarena

El jardinero cubano de los Marineros de Seattle Randy Arozarena celebra su tercera selección al Juego de Estrellas, habla del orgullo de la presencia cubana en las Grandes Ligas y explica el cambio que transformó su bateo.
El jardinero cubano de los Marineros de Seattle Randy Arozarena celebra su tercera selección al Juego de Estrellas, habla del orgullo de la presencia cubana en las Grandes Ligas y explica el cambio que transformó su bateo.

La carrera de Randy Arozarena ha entrado desde hace tiempo en una dimensión donde la excelencia dejó de ser una sorpresa para convertirse en una costumbre.

Sin importar el uniforme que vista, el jardinero cubano continúa produciendo al más alto nivel y acumulando reconocimientos que lo colocan entre los peloteros más consistentes de las Grandes Ligas.

Su tercera convocatoria al Juego de Estrellas, la segunda de manera consecutiva, confirma precisamente esa estabilidad.

Ahora como figura de Seattle, Arozarena mantiene intacta la combinación de poder, velocidad, intensidad y carisma que lo ha convertido en uno de los rostros más importantes del béisbol latino.

Durante una conversación con el Nuevo Herald, el patrullero habló sobre el significado de este nuevo llamado al Clásico de Mitad de Temporada, el orgullo que siente al ver a siete cubanos reunidos entre los mejores de las Mayores, el cambio de mentalidad que ha transformado su ofensiva y cómo enfrenta una temporada marcada por la cercanía de la agencia libre.

Acabas de ser elegido nuevamente para el Juego de Estrellas. ¿Todavía se siente igual de especial?

“Es algo especial para mí poder estar de nuevo en un Juego de Estrellas. Ya es mi tercero. Dos años consecutivos, el 2025 y el 2026. Eso es premio al trabajo, al esfuerzo y al sacrificio. Es un bonito reconocimiento poder estar ahí’’.

Cambiaste de organización, de uniforme y de ciudad. ¿Qué cambió realmente en tu manera de ver el béisbol al llegar a Seattle?

“No mucho. Estoy en un nuevo equipo, un equipo que quiere ganar y que es muy competitivo. Eso me gusta, siempre estar compitiendo y nunca rendirse. He caído muy bien aquí en Seattle y me encanta el equipo. Estoy feliz con el trabajo que he venido haciendo desde que llegué y de poder ayudar al equipo a ganar. Estos Juegos de Estrellas y estos premios son muy importantes para mí’’.

Este año habrá siete cubanos en el Juego de Estrellas. ¿Qué representa eso para ti?

“Significa que el béisbol cubano nunca ha caído, siempre va por más. No importan todos los obstáculos que nos pongan, el cubano siempre ha sido un luchador, y más nosotros los peloteros. Siempre estamos luchando para sacar adelante a nuestra familia. Sabemos todo el trabajo que pasamos en Cuba y ahora que estamos aquí, con más recursos y más oportunidades, tenemos que seguir creciendo para que el legado sea todavía más grande’’.

¿Cuál ha sido la clave para mantenerte entre los mejores año tras año?

“Yo creo que el trabajo fuera del campo. Mi mentalidad ganadora, mi mentalidad de nunca rendirme, de siempre dar lo mejor de mí, jugar con pasión y con amor, hacer feliz a la afición. Esa ha sido mi clave’’.

Estás muy cerca de otra temporada de 20 jonrones y 20 bases robadas. ¿Sigue siendo una meta personal?

“Sí. Es una de mis metas volver a lograr un 20-20. Vamos encaminados. Creo que he hecho un gran trabajo, pero este año, de mis seis temporadas, ha sido la primera en la que no me he enfocado tanto en dar jonrones, sino en poner la bola en juego y batear para todas las bandas del terreno. Me he sentido muy bien. El jonrón llegará solo. Antes lo buscaba en cada turno y en cada swing, pero este año cambié la mentalidad’’.

También es tu último año antes de la agencia libre. ¿Eso añade presión?

“La verdad no. Sé que voy para la agencia libre, pero desde que empezó la temporada decidí disfrutarla como si fuera la última y también como si fuera la primera vez que llegué al béisbol profesional en México. Uno no controla los resultados. Lo que sí controla es el entrenamiento. Yo entreno muy fuerte todos los días para que las cosas salgan bien. Cuando más he entrenado, a veces los resultados no llegan. Por eso prefiero disfrutar el juego. Jugar feliz me hace sentir bien conmigo mismo y no me asusta pensar en lo que viene’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de julio de 2026 a las 9:58 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA