La ira de Loria comienza a sacudir los Marlins a un mes del final
Los ruidos de sables se escuchan por los salones del parque de los Marlins, rumores de que cabezas rodarán -ya lo están haciendo- bajo el peso del malestar del propietario Jeffrey Loria y la evidencia de una temporada vaciada de las esperanzas sobre las cuales comenzó.
De acuerdo con reportes, ya es un hecho que los peces le comunicaron a Dan Jenning que la próxima contienda el equipo tendría un nuevo timonel y que él estaría regresando a la oficina central.
Queda por ver si Jenning aceptaría su antiguo puesto de gerente general, ahora ocupado por su antiguo asistente, Mike Berger, o buscaría nuevos horizontes como Seattle, un destino con el cual se le asocia.
"Ahora mismo existe mucha incertidumbre sobre lo que pueda suceder'', reveló una fuente cercana al club. "Generalmente se espera al final de la temporada para analizarlo todo, pero Loria está muy molesto y ha pedido acciones de inmediato''.
Esto no sorprende a nadie, como tampoco levantó cejas la reasignación de Marty Scott y Craig Weissman, los vicepresidentes de desarrollo de peloteros y de personal, respectivamente, que no es otra manera de degradarlos y enviarlos a tareas de menor calado.
Se habla de una búsqueda prolongada y profunda de un nuevo mánager y son muchos los nombres que se barajan, especialmente el del actual dirigente de los Dodgers, Don Mattingly, quien dijo sentirse sorprendido por los rumores.
"No sé de dónde pudo salir eso'', apuntó el ex primera base de los Yankees. "Me siento cómodo aquí. Me siento como un Dodger''.
Y todo sucede justo antes del comienzo de la serie contra los Mets de Nueva York, uno de los clubes que Miami esperaba contemplar por encima del hombro cuando llegaran los días cruciales de septiembre.
Todavía no está lejano el día en que el mánager de los residentes en Queens les mostró a sus jugadores los pronósticos que colocaban a los Marlins por encima de los Mets, luchando en cerrada batalla contra los Nacionales.
Peor predicción no pudieron hacer expertos y aficionados, porque Nueva York se encamina con relativa comodidad hacia octubre como líder indiscutido de la división con Collins a la cabeza, mientras que las cabezas de Jennings y -con toda seguridad- Matt Williams en Washington quedarán cercenadas por fracaso innegable.
Ni siquiera Miami tiene el regreso de Giancarlo Stanton para anunciar este viernes, puesto que el slugger sintió molestias en la mano izquierda durante un partido de rehabilitación el martes.
En principio se hablaba de cuatro o seis semanas para su regreso a la alineación, pero ahora existen dudas sobre su regreso antes de que finalice la temporada, algo que quizá ya no tenga sentido.
Sobre la base de un pitcheo joven y potente, los Mets navegaron la primera mitad de la campaña antes de recibir el invaluable aporte de otros jugadores, especialmente el del cubano Yoénis Céspedes, convertido literalmente en el rey de Nueva York.
Uno de esos jóvenes lanzadores, Jacob DeGrom (12-7, 2.32 ERA), quien suma dos victorias sin fracaso ante los Marlins, a los cuales les será muy difícil vestir la piel del aguafiestas.
Del otro lado estará Tom Koehler (8-13, 4.12 ERA), quien vivió una primera mitad esperanzadora solo para retroceder en la segunda al punto de haber perdido siete decisiones seguidas desde el 23 de julio.
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Esta historia fue publicada originalmente el 3 de septiembre de 2015, 4:48 p. m. with the headline "La ira de Loria comienza a sacudir los Marlins a un mes del final."