Béisbol

Modificación de cercas ayudaría a la autoestima de los bateadores de Miami

UN TRABAJADOR pasa delante de los pilotes que marcan las nuevas dimensiones por la pradera central del parque de los Marlins el 19 de enero.
UN TRABAJADOR pasa delante de los pilotes que marcan las nuevas dimensiones por la pradera central del parque de los Marlins el 19 de enero. pportal@elnuevoherald.com

Los Marlins pueden encontrar mil razones para modificar su cavernoso estadio, pero al final una prevalece por encima de todas: evitar la creciente desmoralización de sus bateadores.

A lo largo de la temporada pasada, no fueron pocos los peloteros que de manera privado o pública abrieron una ventana a lo que pasaba por sus mentes en torno a las enormes dimensiones del parque.

"Cuando ellos supieron que el equipo estaba coqueteando con la idea de reducir algunas dimensiones, entonces redoblaron sus esfuerzos'', comentó una fuente del club. "Estaban molestos por lo que creían un doble rasero en casa y en el camino, a la hora de contabilizar sus batazos de largo alcance. Ciertamente, aquí hay que darle muy duro a la bola para conectar un jonrón. Es como si en casa no tuvieran fuerza''.

Aunque los peces comenzaron a trabajar en la modificación del terreno el 4 de enero, la primera imagen de los trabajos quedó expuesta el martes pasado, cuando presentaron oficialmente al lanzador Wei-Yin Chen como nueva pieza en la rotación a un costo de $80 millones.

El equipo espera que, a pesar de los cambios, hombres como Chen se sigan beneficiando de la fisonomía del parque de La Pequeña Habana, pero que ahora también satisfaga las ambiciones ofensivas de un slugger como Giancarlo Stanton.

Stanton, la figura más visible del bateo de los peces y el hombre con los cuadrangulares más largos en las Mayores, ha sido uno de los más vocales propulsores de la acción para transformar el estadio.

"Uno quiere ver anotaciones de todo tipo, pero también quiere ver jonrones'', comentó Stanton en fecha tan lejana como el 2013. "La verdad es que aquí no se ven mucho. Hay que hacer viajar la bola casi a 500 pies para sacarla''.

En sus cuatro temporadas de existencia, se han conectado 412 batazos de cuatro esquinas en la instalación de Miami, uno más que en el AT&T de los Gigantes de San Francisco, el peor equipo de Grandes Ligas en este renglón.

Los peces pegaron más jonrones como visitantes que en casa, pues solo 53 de sus 120 bambinazos tuvieron lugar en un recinto que ciertamente sobresale por su belleza arquitectónica, algo que al parecer ya no posee ningún valor para los bateadores.

¿Cuáles son las modificaciones?

La mayor se verá en el jardín central, donde la distancia será reducida de 418 a 407 pies, mientras que la altura de las cercas, actualmente con un promedio entre 11 y 13 pies, se rebajará a siete en la mayoría de los tramos.

Las distancias en las líneas de los jardines se mantendrán en 335 pies por el derecho y 344 en el izquierdo, algo que podrá ser apreciado el 20 de febrero, cuando el parque abra sus puertas al Festival del Fanático.

"Donde juega Giancarlo en el derecho la altura de la cerca será de siete pies'', apuntó David Samson, presidente del club. "Eso le dará la oportunidad de saltar, intentar capturar la pelota y evitar jonrones''.

Stanton, quien espera mejorar su bateo con un maestro como Barry Bonds, estaría más interesado en pegarlos.

Siga a Jorge Ebro en twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de enero de 2016, 11:48 a. m. with the headline "Modificación de cercas ayudaría a la autoestima de los bateadores de Miami."

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