Justicia y transparencia, clave para pacto entre las Grandes Ligas y Cuba
Aún queda mucho por ver en la diplomacia beisbolera entre Cuba y Estados Unidos. En especial, ser testigo de la salvación de la pelota cubana en la peor crisis de su historia teniendo como garante la nación que fue enemiga durante más de cinco décadas.
Dan Halem, el representante legal de las Grandes Ligas, reveló los planes de crear una entidad sin fines de lucro para destinar fondos de los salarios de los jugadores que sería utilizado para el desarrollo de la pelota cubana cuando llegue el momento en que reciba el permiso del Departamento de Tesoro para firmar peloteros en la isla.
Este diario fue el primero en informar que el presidente Barak Obama estaría presente en el juego entre Tampa Bay y la selección nacional el 22 de marzo en el Estadio Latinoamericano de La Habana. Cuando lo publicamos, también planteamos que el mandatario podría tirar la primera bola y la MLB anunciar el acuerdo; y aunque aún no se ha dado esa noticia, pudiera ocurrir.
Según Halem, la empresa sería organizada por la MLB, el Sindicato de Peloteros y empresarios. Pero si lo permite el Departamento de Tesoro, la Federación Cubana o Cubadeportes podría ser parte del negocio. De lo contrario, tendrían que esperar a que Estados Unidos levante el bloqueo a Cuba.
Las dos palabras claves para echar adelante de manera exitosa este proyecto son justicia y transparencia.
Justicia, para que el fondo de ayuda al desarrollo beisbolero no perjudique al jugador que debe ser el beneficiario mayor porque su firma estará basada en su talento individual.
Transparencia, para asegurarse de que dicho fondo será utilizado para los fines por lo cual se creó.
La justicia y la transparencia se pueden practicar en empresas no lucrativas bajo las leyes de Estados Unidos, pues tienen la obligación de reportar cada papelito con ingresos y gastos para justificar su legalidad.
Si los agentes individuales reciben más o menos entre un tres y un cinco por ciento de comisión, entonces se podría sacar esa misma cantidad al jugador sin ser afectados. Si se materializa este proyecto, se terminarían las deserciones donde han estado presentes sobornos, amenazas y secuestros.
No debe existir temor de que Cuba busque atar a sus jugadores para algún evento internacional cuando estén actuando en Grandes Ligas. La MLB es una entidad de respeto y quien no se ajuste a su disciplina pierde la oportunidad.
En los torneos de bajo nivel podrían jugar los que no están en Grandes Ligas. Las estrellas de la MLB lo harían en el Clásico Mundial, tal como lo hacen las luminarias de otros países.
El lugar de residencia tampoco deber ser un problema, pues desde el momento que se otorgue el permiso todos tendrían sus hogares tanto en Cuba como en Norteamérica. Además, podrían vestir el uniforme de Cuba en el Clásico Mundial.
Cuando la MLB realice la apertura de sus oficinas en La Habana para realizar sus operaciones incluyendo la organización de academias, y aumenten los recursos económicos para mejorar los estadios y comprar bates e implementos de béisbol, en muy poco tiempo la tierra de Martín Dihigo verá multiplicado por 20 el número de jugadores estrellas.
Un pacto entre Cuba y Grandes Ligas siempre que sea justo y claro, será beneficioso para el béisbol antillano y para sus peloteros desde el nivel escolar hasta el torneo nacional de mayores.
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Esta historia fue publicada originalmente el 4 de marzo de 2016, 10:58 p. m. with the headline "Justicia y transparencia, clave para pacto entre las Grandes Ligas y Cuba."