El Tigre Cabrera quiere volver a ser el terror de los pitchers de Grandes Ligas
Lanzadores de las Grandes Ligas, ya están alertados: si los números de la primavera son algún indicador de lo que puede suceder en la temporada regular, Miguel Cabrera está posicionado para tener otro año de ensueño.
El Tigre de Venezuela conectó para .324 en marzo con tres jonrones y ocho impulsadas en 37 turnos, además de recibir ocho boletos y terminar con un OPS de 1.020, una cifra destinada solamente a los bateadores de elite.
"Hacía rato que no me sentía tan saludable y eso se vio en el spring training'', expresó Cabrera, quien inicia este martes su temporada número 14. "Pude correr, hacer cosas físicas sin preocupación alguna. Eso me permitió concentrarme en lo mental''.
Por primera vez en tres años, el de Aragua se puede dar el lujo de contemplar un comienzo de contienda sin la sombra de una operación en el invierno, y su único deseo es mantenerse saludable, pues en su caso los números vendrán solos.
Después de las memorables temporadas del 2013 -la de la Triple Corona- y 2014 con sus premios de Jugador Más Valioso, Cabrera no dejó de estar en lo más alto, pero su cuerpo dio señales de desgaste, hasta que en el 2015 una lesión en la pantorrilla lo obligó a buscar el refugio de la lista de inhabilitados por primera vez en su carrera.
"El año pasado fue muy duro para todos'', afirmó Cabrera, quien solo pudo alinear en 119 juegos y vio rota su cadena de 11 temporadas con 100 impulsadas o más. "Ahora es diferente, hay salud en el equipo y eso se nota. Sé que muchos no nos dan como favoritos, pero eso no nos preocupa en lo absoluto''.
Hacía rato que no me sentía tan saludable y eso se vio en el spring training. Pude correr, hacer cosas físicas sin preocupación alguna. Eso me permitió concentrarme en lo mental
MIGUEL CABRERA
A pesar de actuar en la menor cantidad de choques desde su temporada de novato, Cabrera se las ingenió para sumar su cuarto título de bateo (.338), liderar la Americana en porcentaje de embasados (.440) y ganar su sexto premio del Bate de Plata.
Otro elemento a tomar en cuenta es la posible protección -¿cómo si la necesitara mucho?- que le pueden brindar hombres como J.D. Martínez y el recién llegado Justin Upton en la alineación.
Pero la prueba definitiva de que Cabrera sigue perteneciendo o no a la elite será respondida a partir de este martes en la casa de los Marlins, frente a Wei-Yin Chen, a quien conoce de sus días con Baltimore.
"Ojalá que lance mal contra nosotros'', bromeó Cabrera, quien pronto cumplirá 33 años. "El tiempo pasa y uno va conociendo mejor a los rivales, a los lanzadores. Esta primera semana de la temporada será importante pues nos dirá en qué punto nos encontramos, pero lo más importante será el final''.
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Esta historia fue publicada originalmente el 4 de abril de 2016 a las 2:57 p. m. con el titular "El Tigre Cabrera quiere volver a ser el terror de los pitchers de Grandes Ligas."