Los Bravos le ganan la serie a un Miami que se hunde en problemas
Aún es temprano para asegurar que la recuperación de Atlanta llegó para quedarse, pero no queda duda que esta serie particular la perdieron los Marlins, pase lo que pase este domingo.
Y esto no resulta un buen síntoma, sobre todo luego de la derrota 6-4 del sábado en la noche en el estadio de La Pequeña Habana y delante una buena concurrencia de 33,123 aficionados, porque perder contra el peor deja un sabor más amargo de lo común.
Cuando los Bravos llegaron al sur de la Florida se hablaba de debacle, se rumoraba acerca de las cabezas que caerían -incluida la del manager Fredi González- y de cuán indefensos aparecían ante los peces.
Pero la rebelión no se ha hecho esperar y los Marlins han caído dos veces bajo el hacha de un club que no había ganado un solo juego antes del viernes y todavía se mantiene entre los últimos en muchos departamentos.
Si el viernes falló el bullpen, en esta ocasión fue Tom Koehler quien se deshizo en pedazos al permitir seis anotaciones y nueve imparables en apenas 3.2 entradas, para convertirse en el primer abridor que en una semana admite más de tres carreras.
Koehler le dio curso a una preocupante tendencia dentro del pitcheo de Miami: todavía ninguno de los cinco de la rotación exhibe una victoria, lo cual unido a un bullpen con agujeros no presagia nada bueno.
Los Bravos pusieron las primeras dos carreras del choque en el segundo, pero los peces reaccionaron con tres en la parte baja con un hit remolcador de Justin Bour y un jonrón de Adeiny Hechavarría con uno a bordo.
Koehler, sin embargo, abrió la puerta a la recuperación de Atlanta con una carrera en la tercera y tres más en una nefasta cuarta entrada, en la cual obligó al manager Don Mattingly a sacarlo del montículo.
Bour descontó una en el sexto con un cuadrangular que cayó en la segunda sección de gradas del jardín derecho, pero las siguientes amenazas de los Marlins no llegaron a ninguna parte, porque la ofensiva se congeló, especialmente con un Giancarlo Stanton ponchado en cuatro turnos y en momentos clave como en la novena con dos a bordo.
Atlanta tuvo un titán ofensivo en Nick Markakis, autor de tres de las anotaciones de su equipo, que también contó con una aceptable faena del abridor Bud Norris, ganador del choque tras dos derrotas.
Ciertamente, Norris no tuvo eso que suele describirse como una apertura de calidad al firmar la autoría de cuatro rayitas y siete hits, incluidos los dos cuadrangulares, en poco más de cinco episodios.
Por esta vez el pitcheo de segunda línea hizo un gran trabajo al cerrar las intenciones de ataque de los Bravos al aceptar un solo sencillo y no conceder boletos, pero ya el daño estaba hecho.
Obligados a evitar la barrida, los Marlins pondrán la bola en manos de Jarred Cozart este domingo, quien buscará convertirse en el primer abridor que coloca su nombre en la columna de las victorias.
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MARCADOR FINAL:
Atlanta 6, Miami 4
MOMENTO CLAVE:
Sin duda, la cuarta entrada cuando los Bravos descontaron una diferencia y pisaron la goma en tres ocasiones para tomar control del partido. Los peces no pudieron responder.
LA FIGURA:
Si el año pasado Nick Markakis apenas fue factor por una cirugía en el cuello, saludable puede ayudar mucho a los Bravos como lo demostró este sábado con tres impulsadas.
DECISIÓN:
Gana Bud Norris (1-2), Pierde Tom Koehler (0-2), Salva Jason Grilli
MARCAS:
Miami (3-6), Atlanta (2-9)
EN CIFRAS:
Koehler le dio curso a una preocupante tendencia dentro del pitcheo de Miami: todavía ninguno de los cinco de la rotación exhibe una victoria, lo cual unido a un bullpen con agujeros no presagia nada bueno. Igualmente, fue el primer abridor en permitir más de tres carreras en la temporada.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de abril de 2016, 10:16 p. m. with the headline "Los Bravos le ganan la serie a un Miami que se hunde en problemas."