Barry Bonds es un proyecto en desarrollo como coach para los Marlins de Miami
Más allá de la mancha de los esteroides, Barry Bonds permanecerá en la historia como uno de los mejores bateadores puros de todos los tiempos, dueño de un swing hermoso y de una disciplina en la caja que es lo más parecido a un mecanismo perfecto de relojería.
Como coach, sin embargo, ni siquiera los Marlins tienen una idea exacta de qué pueden esperar del hombre que posee la tarea de mejorar la ofensiva de un club demasiado imperfecto.
Ni el manager Don Mattingly se atreve a dar un pronóstico.
"Es un proyecto en desarrollo. Vamos a ver cómo le va en el transcurso [de la temporada]'', comentó antes de partir a San Francisco el dirigente de los peces para el inicio este viernes de una serie de tres juegos. "Hay que esperar más adelante. Es algo que está por determinar''.
Durante un encuentro con la prensa, Mattingly dejó escapar que el principal trabajo de preparación -la llamada burocracia del entrenador- le está tocando a Frank Menechino, quien dio un paso al costado para permitir la llegada de Bonds.
Menechino aceptó pasar a un segundo plano y dejar que Bonds ocupara el cargo oficial de coach de bateo, apoyado en su innegable trayectoria ofensiva y una personalidad abrasadora.
"Vemos que Frankie hace [la mayor parte] el trabajo preparatorio'', explicó Mattingly, otro bateador tremendo en su momento. "Barry está todavía adaptándose a la rutina. La parte fea del coach es la preparación, ver los videos, estudiar en el avión. En esa parte, todavía Barry es un proyecto en desarrollo''.
Pudiera decirse que la adición de Bonds al cuerpo de entrenadores acaparó más noticias, por ejemplo, que la firma de Wei-Yin Chen por $80 millones, o la renovación de Dee Gordon por $50 millones.
Es un proyecto en desarrollo. Vamos a ver cómo le va. Hay que esperar más adelante. Es algo que está por determinar
DON MATTINGLY
sobre el trabajo de Bonds como coach.Todo eso se anticipaba desde que el propietario de los Marlins, Jeffrey Loria, decidiera ofrecerle el cargo para ayudar en la progresión de hombres como Marcell Ozuna, Derek Dietrich y, especialmente, Giancarlo Stanton.
Por estos días en San Francisco -donde tanto brillara y se le aprecia- no se habla de otra cosa del regreso de Bonds y los peces parecen haber quedado en un segundo plano, tan peligroso como el mal momento de Stanton, quien se ha ponchado en 20 de sus 49 turnos.
"El miedo es que la personalidad de Barry le ponga demasiada presión a Stanton'', comentó una persona muy cercana al club. "Al tratar de hacer las cosas bien para complacer a su maestro, Giancarlo puede estar autodestruyendo su mecánica de bateo''.
Pero con el respaldo de Loria, a Bonds se le dará el tiempo suficiente para que se adapte a sus nuevas responsabilidades y ponga un plan efectivo para la intermitente ofensiva de Miami.
"Al final todo se resume en cuán bueno quieres ser'', recalcó Mattingly. "Si quieres que ser bueno, tienes que hacer el sacrificio''.
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Esta historia fue publicada originalmente el 22 de abril de 2016, 2:45 p. m. with the headline "Barry Bonds es un proyecto en desarrollo como coach para los Marlins de Miami."