Un cardenal cubano brilla en la santa sede de la pelota
Sin mucho ruido y sin tanta fama, pero sonando la pelota con su bate, el cubano Aledmys Díaz Serrano se está ganando un puesto con el uniforme de los Cardenales de San Luis. Por su actuación, es el novato con mejores estadísticas del momento en Grandes Ligas.
Díaz debutó con los Cardenales el pasado 5 de abril después de ser llamado al equipo por una lesión que sufrió el torpedero titular, el dominicano Jhonny Peralta. Desde entonces anda repartiendo batazos de todas las dimensiones.
Aledmys pegó su primer imparable un día después de su estreno frente al lanzador Jon Niese en el tercer episodio durante una derrota 6-5 ante los Piratas de Pittsburgh.
Su primer cuadrangular lo conectó el 8 de abril ante los Bravos de Atlanta. En este partido ubicó su nombre en la lista de récords cuando él junto a Jeremy Hazelbaker y Greg García conectaron batazos de cuatro esquinas como emergentes, siendo la primera vez que tres bateadores de un mismo equipo suman jonrones bateando en ese rol en un mismo juego. La marca anterior de dos ha ocurrido en 57 ocasiones, la última en el 2011.
El 15 de abril el cubano dio jonrón y doblete con tres impulsadas frente a los Rojos de Cincinnati. Nueve días después (24 abril) sumó cinco imparables en igual número de turnos en la victoria 11-2 ante los Padres de San Diego. El domingo 25 frente a la misma novena dio tres indiscutibles en cinco veces al bate con su tercer jonrón de la temporada.
Hasta los juegos del domingo, el cubano bateaba para promedio de .480, con 24 imparables en 50 turnos, entre ellos tres jonrones y 11 carreras impulsadas, con un slugging de .860, un embasamiento de .509 y un OPS (slugging más embasamiento) de 1.369. Sólo se había ponchado en tres ocasiones.
Nacido el primero de agosto de 1990, en Santa Clara, Díaz actuó con las Naranjas de Villa Clara en la Serie Nacional entre 2007 y 2012. Acumuló promedio de bateo de .308 y .401 de embasamiento, antes de abandonar un equipo cubano en el torneo celebrado en Holanda.
Los Cardenales lo firmaron el 9 de marzo del 2014 como agente libre por cuatro temporadas y $8 millones. Antes de ser llamado al equipo grande, Aledmys jugó en Clase A-Avanzada en la Liga del Estado de la Florida, luego en Springfield Cardinals Doble A en la Liga de Texas y en la Arizona Fall League donde registró un slugging de .616 y un OPS de .987.
En el 2015 estuvo en la nómina de 40 jugadores y por primera vez en los entrenamientos de primavera enseñó cualidades como bateador. Pero la posición de torpedero estaba ocupada por un jugador establecido como Peralta y fue enviado de nuevo a Ligas Menores.
De acuerdo a los informes, Díaz posee un swing compacto, tiene fuerza y hace contacto con la bola. Reúne los atributos de los buenos bateadores.
Peralta tiene previsto regresar en dos o tres meses, y por su estelaridad es posible que vuelva a su posición. Pero una cosa es cierta, el cubano se está ganando el derecho a jugar en la mejor pelota del mundo haciendo lo que un pelotero debe hacer: producir con el bate cuando recibe la oportunidad.
Batear y seguir bateando. Quien batea hay que ponerlo a jugar. Si Aledmys Díaz Serrano sigue demostrando que puede batear en Grandes Ligas, su nombre se tendrá que seguir muy de cerca.
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Esta historia fue publicada originalmente el 25 de abril de 2016, 0:48 p. m. with the headline "Un cardenal cubano brilla en la santa sede de la pelota."