Béisbol

Emotivo viaje a Cuba de exestrella de los Yankees ‘Goose’ Gossage

Rich “Goose” Gossage (centro), ex lanzador estrella de los Yankees, rodeado de fanáticos durante un viaje reciente a Cuba.
Rich “Goose” Gossage (centro), ex lanzador estrella de los Yankees, rodeado de fanáticos durante un viaje reciente a Cuba. Cortesía

“Hubo muchos momentos emocionantes en este viaje”, dijo Keith Crosby, gerente general del Palace Casino en Biloxi, después que él y otras dos personas de la misma ciudad regresaron de un viaje de cinco días a Cuba con Rich “Goose” Gossage, ex pelotero de los Yankees y miembro del Salón de la Fama. Era el décimo viaje a la isla de Bobby Carter, ejecutivo de Golden Nugget Casino Biloxi, y el primero para Crosby y Michael Díaz, cirujano plástico de Biloxi.

Una de esas experiencias emocionantes ocurrió cuando el grupo hizo un viaje de tres horas desde La Habana hasta el poblado donde Díaz había encontrado a primos que no conocía.

Otro fue cuando el ex lanzador de los Yankees demostró a un joven pelotero cubano cómo agarrar la bola y hacer un lanzamiento.

Con ellos llevaron dos maletas llenas de pelotas firmadas del entrenamiento de primavera de este año de los Yankees, que el grupo entregó a niños que usaban pelotas sucias y dañadas.

Uno no puede acercarse a un grupo de niños y regalarles las pelotas, dijo el contingente de Biloxi. “Hay que tener cuidado de no hacerle pasar una pena al gobierno”, afirmó Crosby. “Lo hicimos respetuosamente”. Le entregaron las pelotas al entrenador.

La recompensa llegó media hora más tarde, cuando los estadounidenses iban conduciendo junto a un terreno de béisbol y vieron a un lanzador con una bola blanca nuevecita en un juego de barrio.

GOSSAGE, EMBAJADOR DE BUENA VOLUNTAD

Estados Unidos no hubiera podido escoger un mejor embajador que Gossage, dijo Crosby, quien se convirtió en el fotógrafo del grupo, y tomó cientos de imágenes de Gossage interactuando con sus fanáticos cubanos. Entre ellos había un grupo de hombres a quienes se vio en el programa “60 Minutes”, que se reúnen en plaza en la llamada Esquina Caliente, para hablar de pelota. Y Gossage pudo hablar con ellos.

“Cuando se dieron cuenta de quién era Goose, se les iluminó el rostro”, dijo Crosby

“Tomémonos una foto de equipo” , les gritó Gossage al final del encuentro, y se tomó varias fotos con el grupo.

Otro aficionado quien reconoció en la calle al estelar ex lanzador de los Yankees le pidió que esperara un minuto, corrió a su casa y regresó con una postalita de “Goose” Gossage, que ahora muestra orgulloso con el autógrafo de Gossage.

“Es la celebridad más personal que he visto por ahí”, dijo Carter de Gossage.

Son las visita de buena voluntad como éstas las que dan esperanza a Carter de que el equipo nacional cubano juegue un día en el MGM Park in Biloxi.

Díaz dijo que la labor de Carter pudiera hacer del sur de Mississippi una región líder en un diálogo positivo con la isla. “En Cuba todos hablan de béisbol”, agregó.

Pero hace falta el apoyo de otras empresas y grupos para que el sueño de Carter se haga realidad.

LAZOS FAMILIARES

Después de visitar la isla donde nació su abuelo, Díaz dijo que su misión es ayudar a elevar el nivel de vida del pueblo cubano y hacerles llegar suministros muy necesarios.

“Cuba tiene un lugar muy especial en mi corazón”, dijo. “Mi abuelo salió de Cuba a mediados de los años 1920 y vino a Estados Unidos en busca de oportunidades”.

El abuelo llegó a administrar una destilería de alcohol y enviaba regularmente dinero a su familia en Cuba.

Pero después de la revolución, “todas las puertas se cerraron”, añadió. En 1989 cayó el Muro de Berlín, la Unión Soviética se desintegró y los cubanos quedaron al garete, dijo. No fue hasta que Díaz conoció a primos segundos y terceros en Cuba que se enteró que su abuelo había regresado ese año fatal “sin mucho alboroto” para llevar ayuda a su familia. Tenía unos 90 años y se molestó tanto con las condiciones del país donde nació que prometió no regresar nunca más. Y así fue.

Pero antes de marcharse definitivamente se quitó la camisa azul que llevaba puesta y se la dio a su sobrino, y le dijo que se la pusiera cuando lo volviera a ver.

“Ese sobrino tiene ahora 90 años. Se enteró que yo venía y se puso la camisa”, contó Díaz. “Se veía nueva”.

Gossage acompañó al grupo a encontrar la familia de Díaz y todos comieron juntos en un restaurante con piso de tierra. La cuenta fue $25 por 10 personas, y comieron un cerdo recién sacrificado, arroz y frijoles y plátanos.

Los cubanos son muy cautelosos en su trato con los estadounidenses, quienes sólo ahora comienzan a visitar la isla, dijo Crosby. Se ha escuchado a visitantes de otros países decir que quieren comprar una casa allí antes que lleguen los norteamericanos, y Carter dijo que eso ya ha comenzado a suceder. “He visto más estadounidenses en este viaje que los anteriores”, explicó.

Cuba no fue lo que los visitantes de Biloxi esperaban, incluso después de la publicidad que acompañó la reciente visita del papa Francisco, el presidente Barack Obama y los Rolling Stones.

“Me molestó mucho lo que el embargo ha hecho al pueblo de Cuba”, dijo Crosby.

Díaz preguntó a los cubanos si tienen esperanza de que el embargo se levante, y dijo “Estaba esperando que dijeran abrumadoramente que sí”.

Pero no fue así. “Piensan que su manera de hacer las cosas es la correcta. Para muchos, la lealtad al gobierno es total. Lo ven como su salvador”, dijo.

Cuando estaba en el aeropuerto para marcharse, el sol salía sobre el horizonte, pero la gente caminaba con la cabeza gacha. Sin espíritu ni esperanza. “Es un lugar oscuro”.

Después de un vuelo corto a Miami, fue como si alguien activara el interruptor de la luz. “A sólo 90 millas todas las luces están encendidas”, dijo.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de abril de 2016, 7:06 a. m. with the headline "Emotivo viaje a Cuba de exestrella de los Yankees ‘Goose’ Gossage."

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