Béisbol

¿Por qué se menosprecia tanto al gran slugger de Miami?

GIANCARLO STANTON conecta un cuadrangular frente a Clayton Kershaw el 26 de abril del 2016 en Los Angeles.
GIANCARLO STANTON conecta un cuadrangular frente a Clayton Kershaw el 26 de abril del 2016 en Los Angeles. Getty Images

Desde que Mike Stanton se cambió el nombre a Giancarlo ha asistido a tres Juegos de las Estrellas, finalizó segundo en la votación para el Más Valioso del 2014, ganó un premio Hank Aaron, ha pegado casi 200 jonrones y firmó el contrato más rico en la historia del deporte profesional.

¿Entonces por qué se le confina siempre al ojo del huracán? A Stanton se le ataca sin piedad y basta para que encadene unos cuantos ponches para que la jauría humana se vuelque a los micrófonos en busca de su traspaso. Es solo cuando empalma unos cuantos jonrones en fila que la marea crítica se aplaca. No desaparece, disminuye.

Salvando las distancias de todo tipo, Stanton siente el mismo nivel de exigencia que experimentó en su día Alex Rodríguez, cuando los Rangers primero y los Yankees luego, lo convirtieron en el pelotero más rico de la historia.

El público nunca quedará satisfecho con el mejor pagado, como si esos millones fueran equivalentes a promedios por encima de .300 y producciones de cuadrangulares e impulsadas, y fueran, además, una especie de patente de corso para acribillarlo en la palestra mediática.

Cuando Rodríguez firmó su pacto de $252 millones con los Rangers, a muchos les pareció una aberración; cuando Stanton recibió $325 millones de los Marlins nadie profirió una palabra: todos habían quedado con la boca abierta, pensando en que lo imposible se había hecho realidad.

Unicamente con 30 o más jonrones y 100 o más impulsadas quedaría satisfecha la columna de perseguidores de Stanton, cosa que él sano puede hacer de forma consistente, pero las lesiones le han jugado una mala pasada, dotando de municiones a los críticos.

Este mismo año, para poner un ejemplo, circula un chiste malsano sobre el slugger de Miami: "¿Quién es el bateador más temido dentro del dugout de los Marlins?''. Respuesta: "Barry Bonds''.

En sus cinco temporadas -sin contar esta- con los peces, el jardinero derecho solo ha rebasado la barrera de los 145 juegos en par de ocasiones y su caso se asocia al de Troy Tulowizki: un prodigio ofensivo cuando está saludable, pero un riesgo inminente por sus persistentes problemas físicos.

Tras comenzar frío, como suelen ser sus principios de abril, Stanton ha comenzado a calentarse y había pegado -sin contar el choque del miércoles- jonrones en tres juegos, mientras que su porcentaje de slugging había aumentado casi 300 puntos.

Si no ocurre una debacle como la de aquella fractura de la mano en el 2015, Stanton deberá poner números monstruosos, pero dudo que las críticas se marchen. Quedarán ahí agazapadas, en espera del próximo letargo, porque siempre hay uno más. Sin importar que luego venga otra explosión ofensiva.

Esa es la cruz del jugador mejor pagado del mundo. Aunque sea una cruz llevadera.

Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de abril de 2016, 3:12 p. m. with the headline "¿Por qué se menosprecia tanto al gran slugger de Miami?."

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