Béisbol

El samurai de Miami le corta la cabeza a la serpiente de Arizona

Con muy poco para celebrar en ese momento, algunos bolsones de fanáticos comenzaron a gritar “Ichiro, Ichiro’’, cuando vieron al japonés camino de la caja de bateo para empuñar de emergente.

Unos minutos después era el estadio entero el que se paraba de sus asientos para vitorear al futuro Salón de la Fama que con un hit de oro le daba el lunes en la noche un triunfo 7-4 a los Marlins en su regreso a casa.

Acostumbrado a aprovechar los mínimos espacios que le dan para consumir turnos, Suzuki no dejó pasar la oportunidad para castigar la pelota y remolcar dos carreras indispensables para el éxito.

“Qué se puedo decir de Ichiro que ya no se haya dicho’’, comentó el manager de Miami, Don Mattingly. “Venir de emergente y que haga lo que hizo habla mucho de su ética de trabajo. A los 42 años sigue siendo un pelotero relevante’’.

Ahora, el ya legendario nipón se encuentra a solo 53 imparables de la respetable marca de 3,000 y a ocho de igular a Willie Keeler (2,955), pero pase lo que pase nadie disputará su lugar en la historia del béisbol.

Quiso el destino que su aparición como emergente fuera para sustituir al novato Justin Nicolino, quien había permitido cuatro carreras y siete imparables en seis capítulos de actuación.

Sin duda, Nicolino no estuvo como en su primera salida de la temporada y tuvo que capear algunos temporales antes de irse a las duchas y a lo que parecía una derrota con todas las de la ley.

“Esta vez dejé unas cuantas pelotas en la zona alta y me castigaron’’, reconoció Nicolino. “Cada salida es un aprendizaje. Espero minimizar los errores en lo adelante’’.

El zurdo había permitido dos anotaciones en la segunda entrada y dos más en la sexta cuando Wellington Castillo le sacó un bola del parque con el cubano Yasmany Tomás en circulación.

Los peces habían marcado en el tramo inicial y descontaron dos más en la sexto con un largo batazo de cuatro esquinas firmado por el dominicano Marcell Ozuna ante los envíos del abridor Patrick Corbin.

Pero el relevo de Arizona falló estrepitosamente primero al permitir el sencillo de Suzuki y una entrada más tarde un cuadrangular que dio en la segunda sección de gradas del jardín derecho cortesía de Christian Yelich.

“Creo que estamos jugando un béisbol de más calidad’’, agregó Mattingly. “Al principio de temporada algunos choques se nos escaparon por no saber cómo ganarlos. Ya vamos aprendiendo a hacerlo juntos’’.

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MARCADOR FINAL:

Miami 7, Arizona 4

MOMENTO CLAVE:

En la sexta entrada, cuando los peces iban debajo 4-3 e Ichiro Suzuki disparó un metrallazo que remolcó dos carreras y le dio vuelta al marcador.

LA FIGURA:

No puede ser otro que el samurai japonés con su hit dorado en la sexta.

DECISIÓN:

Gana: Justin Nicolino (2-0), Pierde: Jake Barrett (0-1), Salva Ramos (8)

MARCAS:

Miami (12-12), Arizona (12-15)

EN CIFRAS:

Suzuki se encuentra ahora a solo 53 imparables de la ansiada marca de 3,000; y a ocho de los 2,955 de Willie Keeler. El nipón es el octavo jugador en la historia de las Mayores con al menos 500 bases robadas y 2,900 hits.

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de mayo de 2016, 10:31 p. m. with the headline "El samurai de Miami le corta la cabeza a la serpiente de Arizona."

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