Contrato de Strasburg es mala señal para el futuro de estrella cubana en Miami
La firma de Stephen Strasburg por $175 millones y siete temporadas creó una onda expansiva en Washington que se sintió en Miami y dejó en el ambiente una pregunta a futuro: ¿qué significa para José Fernández y su relación con los Marlins?
De sobra es conocida la relación tirante que existió en cierto momento entre el equipo y Scott Boras, agente de Strasburgh, por la forma en que se manejaron ciertas situaciones con Marcell Ozuna (su estancia prolongada en las Menores) y Fernández (la manera de utilizarlo y el límite de entradas).
Pero Boras también ha demostrado que puede trabajar en armonía con los peces, como bien lo demostró el contrato de $80 millones para Wei-Yin Chen durante el pasado invierno y ciertas palabras que sonaron a ramo de olivo hacia el alto mando de la franquicia.
Las similitudes entre los casos de Strasburg y Fernández resaltan a la vista: ambos pertenecen a la elite de jóvenes lanzadores, los dos pasaron por el quirófano para reparar ligamentos dañados y, este detalle es importante, son representados por Boras.
Este suerte de Rey Midas de los negocios suele insistir en que sus clientes no firmen en medio de temporadas o antes de que finalice el tiempo de contrato, sino que esperen a la agencia libre para probar el valor del mercado, así que la extensión de Strasburgh no dejó de sorprender un poco.
Para justificar esta movida, Boras habla de "lealtad'', de "ética de trabajo'' y de "seguridad'' de parte de los Nacionales, que le han dado el contrato más largo a un ex paciente de Tommy John, que jamás ha ganado un Cy Young y jamás ha pasado de las 15 victorias en una temporada.
Todo esto habla a favor de Fernández, de su valor futuro, de lo que pudiera pedir en un mercado abierto, siempre tan ávido de brazos potentes y rostros carismáticos. Chen solo tiene una contienda con 16 triunfos, una efectividad de 3.77 y fue premiado con $80 millones, ¿entonces cuanto vale el cubano, cuya ERA habita por debajo de las 3.00 carreras limpias?
De mantenerse saludable, mucho más, tanto que sería -nunca digas nunca- imposible para Miami retenerlo por el resto de su carrera. Se afirma que Boras habría rechazado una oferta hace un tiempo atrás valorada entre $40 y $50 millones y que desea llevar a Fernández al límite de sus arbitrajes hasta convertirlo en agente libre en el 2019, momento en el cual habría alcanzado una plenitud deportiva.
Todo puede cambiar y es posible que los peces elaboren con Boras un plan para diferir dinero y confeccionar un pacto escalonado, pero eso ya sucede con el acuerdo de Giancarlo Stanton, ese cuestionado mamut de $325 millones por 13 temporadas, y además, estamos hablando de los Marlins, que no cuentan con los recursos financieros de Washignton.
Por ahora, disfrútenlo mientras puedan.
Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de mayo de 2016, 3:48 p. m. with the headline "Contrato de Strasburg es mala señal para el futuro de estrella cubana en Miami."