Béisbol

Roark sacude el yugo de Miami que cae ante Washington

Cuando los Marlins revisaron la hoja de alineación de Washington comprobaron dos veces que el nombre de Tanner Roark aparecía como el lanzador designado para actuar. Más de uno, entonces, respiró con cierto alivio.

Pero el hombre que se antojaba como la píldora para calmar los males del club se convirtió en repentino verdugo al guiar el viernes por la noche a los Nacionales a un triunfo 4-1 sobre los peces, que no solo han perdido tres en fila, sino que se acercan de manera peligrosa a la marca de .500… pero a la baja.

Desde hacía mucho tiempo Roark no sabía lo que era ganarle a Miami, al punto que en esta temporada ya sumaba tres fracasos en fila y cinco en total contando el 2015, con una efectividad superior a 8.00 y 15 de sus 18 carreras admitidas cortesía de los Marlins.

Ya no más. Roark aprovechó del bajón ofensivo de los locales y a lo largo de seis entradas los dejó en cinco imparables, incluido el octavo cuadrangular de Marcell Ozuna en la contienda, con un boleto y siete ponches.

"Trabajó muy bien e hizo los ajustes'', comentó el manager Don Mattingly sobre Roark. "Creo que tuvimos varias oportunidades de hacer carrera, pero faltó el hit a la hora buena''.

Dos de esos siete ponches de Roark fueron a la cuenta de Giancarlo Stanton, quien ha sido retirado por esta vía en 12 de sus últimos 14 turnos y que comienza a ser víctima de los abucheos de una fanaticada -asistieron 20,117 el viernes- cada vez más impaciente.

Y no es por falta de deseo o esfuerzo, pues el gigante -solo cuatro hits en 45 viajes a la caja- estuvo realizando una práctica de bateo extra sobre las 2 p.m., mucho antes de que saliera el conjunto en general, supervisado por Barry Bonds y Mattingly.

En la práctica, Stanton lució como un monstruo con el madero, pero en el juego volvió a sus gestos de chico perdido y desconcentrado, que hasta cuando le conecta a la bola parece deseoso de irse cuanto antes para el dugout.

¿Cuál es la solución, darle un día de descanso, acaso bajarlo en el orden?

"Nada de eso'', recalcó Mattingly. "Por el momento vamos a dejar todo como está. Que siga jugando día tras día''.

Justin Nicolino, por su parte, solo tuvo problemas en un único inning, pero el daño que los Nacionales le infligieron en el segundo al pisar la goma en cuatro ocasiones, fue más que suficiente para inclinar la balanza del encuentro.

La ofensiva de los visitantes tuvo como puntos culminantes cuadrangulares de Ryan Zimmerman y Michael Taylor, y después de eso no había más nada que hacer. Roark estaba loco por romper el yugo de los Marlins y cambiarlo todo.

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MARCADOR FINAL:

Washington 4, Miami 1

MOMENTO CLAVE:

La segunda entrada, cuando Nicolino se vino abajo y permitió cuatro anotaciones que serían decisivas, con dos cuadrangulares incluidos. El derecho luego se compuso algo, pero ya el daño estaba hecho.

LA FIGURA:

Tanner Roark, quien a lo largo de 6.2 entradas solo admitió una anotación salida del bate de Marcell Ozuna.

DECISIÓN:

Gana: Roark (3-3), Pierde: Nicolino (2-2)

MARCAS:

Miami (21-20), Washington (26-16)

EN CIFRAS:

Desde hacía mucho tiempo Roark no sabía lo que era ganarle a Miami, al punto que en esta temporada -antes de este viernes- ya sumaba tres fracasos en fila y cinco en total contando el 2015, con una efectividad superior a 8.00 y 15 de sus 18 carreras admitidas cortesía de los Marlins.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de mayo de 2016, 10:07 p. m. with the headline "Roark sacude el yugo de Miami que cae ante Washington."

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