Ichiro se burla del tiempo e impulsa a Miami al triunfo sobre los Rays
Don Mattingly no quiere que le digan más que Ichiro Suzuki tiene 42 años, porque ya ni él mismo se lo cree, especialmente luego de que el japonés continuara con un paso ofensivo que es la envidia de muchos jóvenes en Grandes Ligas.
Suzuki siguió rebajando hits al pegar cuatro el lunes en la noche rumbo a los 3,000 y fue pieza vital para que los Marlins vinieran de abajo y derrotaran 7-6 a los Rays de Tampa Bay delante de 17,969 aficionados.
"Es increíble lo que está haciendo'', afirmó el manager de los peces. "Para eso lo trajimos aquí, para sirviera de inspiración y nos apoyara, ya fuera de emergente o en situaciones prolongadas como estas''.
Baste decir que Suzuki sumó tres juegos consecutivos con al menos dos indiscutibles por primera vez desde el 2012 y dos choques de cuatro hits en menos de tres días con fenomenal balance de 13-10.
Esos 10 hits en tres fechas es la mayor cantidad desde que pegara 11 entre el 6 y el 8 de junio del 2006.
Va a ser difícil sacarlo de la alineación, de ahí que cuando se le preguntara al piloto sobre qué solución buscaría una vez que regrese Christian Yelich de sus problemas de espalda, el timonel guardara un silencio envuelto en una sonrisa socarrona.
A Suzuki, que llegó a 2,964 imparables y ocupa el lugar 31 en la lista histórica, esa pregunta parece no preocuparle.
"Mi trabajo es estar listo para lo que él equipo necesite'', afirmó el nipón. "Solo espero que llamen mi nombre para salir a hacer mi trabajo, de emergente o regular. No pienso en nada más''.
La labor de Suzuki se combinó con la de Marcell Ozuna, quien sigue encendido al pegar dos hits y un cuadrangular, además de embasarse por 30mo juego en filo, la mayor racha para los peces desde que Casey McGehee alcanzara 31 en el 2014.
"A Dios darle las gracias por darme dos maestros como Barry Bonds e Ichiro, que siempre están hablando conmigo y me mantienen en gran forma física y mental'', apuntó el dominicano. "Quisiera que este momento nunca acabara''.
Con el choque 6-5 a favor de Tampa Bay en la octava, Miguel Rojas impulsó la del empate con elevado de sacrificio y luego una conexión de Martín Prado que se le cayó al relevista Alex Colomé sirvió para remolcar la del triunfo.
Tras perder dos series seguidas contra Filadelfia y Atlanta, esta serie tuvo doble valor porque se produjo en una noche donde el abridor Wei-Yin Chen no estuvo nada bien al permitir cinco carreras en 5.2 entradas.
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MARCADOR FINAL:
Miami 7, Tampa Bay 6
MOMENTO CLAVE:
En la octava entrada, cuando Ichiro pega su cuarto hit de la noche y mueve a Rojas a tercera antes de que anotara la del empate con elevado de sacrificio de Cole Gillespie. Un inofensivo roletazo de Prado que se le escapa al lanzador Alex Colomé sirve para tomar el mando.
LA FIGURA:
Con sus cuatro imparables, Ichiro que sirve de bujía inspiradora de este equipo, además de remolcar una carrera.
DECISIÓN:
Gana: David Phelps; Pierde: Alex Colome; Rescata: Ramos
MARCAS:
Miami (23-21), Tampa Bay (20-22)
EN CIFRAS:
Ichiro Suzuki regaló motivos de alegría con tres imparables y sumar tres juegos con al menos dos hits por primera vez desde el 2012, y dos de cuatro indiscutibles en menos de tres días. Como si fuera poco, lleva 10 hits en 13 turnos.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de mayo de 2016, 10:27 p. m. with the headline " Ichiro se burla del tiempo e impulsa a Miami al triunfo sobre los Rays."