Béisbol

Los Marlins viven una noche siniestra en su regreso a casa ante los Piratas

Creer ciegamente en los números no siempre es recomendable.

Los Marlins regresaron a su casa confiados en que su respetable promedio de bateo contra los zurdos sería alguna garantía para enfrentar a Jeff Locke, pero fueron sometidos por completo por el hombre de la mano equivocada al caer el lunes en la noche 10-0 en el inicio de una serie de cuatro juegos contra los Piratas.

“Una noche más…uno puedo perder 5-2 o 10-0, pero al final es una derrota’’, expresó el manager, Don Mattingly. “Uno quiere perder así, pero este martes vamos por la victoria, con José [Fernández] en la lomita’’.

Este compromiso se debió jugar en San Juan, pero temores ante el virus del Zika hicieron que las Grandes Ligas trasladaran dos juegos para Miami, pero como se presentó Locke ni en Puerto Rico o en cualquier lugar del mundo hubiera concedido la derrota.

Su condición de zurdo, sin embargo, era un buen presagio para los peces, que iniciaron el juego con el mayor promedio de bateo en la Liga Nacional y el segundo mejor en las Mayores (.291) contra lanzadores de ese brazo.

Pero Locke, que se encuentra en el mejor momento de sus seis años en Pittsburgh, conquistó su tercera victoria consecutiva y lanzó el primer juego completo de su equipo en la temporada ante una ofensiva disminuida por las ausencias de Giancarlo Stanton y Dee Gordon.

El equipo tenía planeado, incluso, darle el día de descanso a Derek Dietrich debido al pelotazo sufrido en Atlanta, pero una lesión de Miguel Rojas en el tercero obligó a romper esa estrategia.

“Al hacer un swing sentí un fuerte dolor en el hombro’’, explicó Rojas, quien será observado día a día. “Espero que no sea nada grave, pues el equipo necesita todas las piezas posibles’’.

A ello habría que agregarle la pérdida total de confianza de los peces en Justin Bour cuando delante se presenta algún zurdo, pues el inicialista le conecta apenas .200 a los siniestros, mientras que lo hace para .262 frente a derechos.

“Estuvo muy bien, tirando en las esquinas’’, comentó Marcell Ozuna, quien vio rotas sus cadenas de 11 juegos pegando hits y de 36 choques alcanzando bases. “Traté de pegarle bien a la pelota en los ángulos, pero las cosas no me salieron’’.

La faena de Locke se unió a un festín ofensivo -14 imparables con cuatro extra bases- de los Piratas, encabezado por un Grand Slam de Gregory Polanco en el sexto, sobre los lanzadores de los Marlins, primero ante el abridor Justin Nicolino y luego contra el relevista José Ureña.

Pittsburgh marcó una en el primero y otra en el tercero, mientras Nicolino intentaba capear la tormenta antes de irse en la sexta con tres carreras a su cuenta, pero la llegada de Ureña no pudo ser peor al permitir el cuadrangular de Polanco.

Como si fuera poco, Sean Rodríguez disparó otro vuelacercas con uno a bordo en el noveno para sellar la noche aciaga de los Marlins en un Memorial Day que dejó poco o nada para el recuerdo.

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MARCADOR FINAL:

Pittsburgh 10, Miami 0

MOMENTO CLAVE:

Los Piratas ya contaban con tres anotaciones, pero el gran momento del choque se produjo en la sexta cuando Gregory Polanco la sacó del parque con las bases llenas. El primer Grand Slam de su carrera.

LA FIGURA:

Jeff Locke, quien amarró a los peces durante nueve capítulos al punto de admitir solamente tres hits en el primer juego completo de un lanzador de los Piratas esta temporada.

DECISIÓN:

Gana: Locke (4-3), Pierde: Nicolino (2-3)

MARCAS:

Pittsburgh (29-21), Miami (26-25)

EN CIFRAS:

Los peces iniciaron el juego con el mayor promedio de bateo en la Liga Nacional y el segundo mejor en las Mayores (.291) contra lanzadores zurdos, pero Locke no creyó en números y se apuntó su tercera victoria al hilo.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de mayo de 2016, 9:55 p. m. with the headline "Los Marlins viven una noche siniestra en su regreso a casa ante los Piratas."

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