Béisbol

Slugger de Miami vive una agonía bajo la Línea de Mendoza

GIANCARLO STANTON camina al dugout tras poncharse el 1 de junio contra los Piratas en Miami.
GIANCARLO STANTON camina al dugout tras poncharse el 1 de junio contra los Piratas en Miami. Getty Images

Cada vez que George Brett abría el periódico en su legendaria carrera de Salón de la Fama, lo primero que hacía era revisar su promedio ofensivo antes de pasar a chequear otra estadística menos lustrosa, casi risible: "buscaba quienes estaban por debajo de la Línea de Mendoza''.

Habría que elevar una plegaria para que Giancarlo Stanton no busque su nombre en aquellos sitios donde se guardan los números de la temporada de Grandes Ligas, porque el slugger no vive en los alrededores de la línea, sino que merodea por debajo de ella, en una especie de frontera maldita.

Desde que Mario Mendoza -un bateador histórico de .215- prestara su nombre para la frase se asume que los aferrados a la línea son peloteros que por no poder levantar su promedio, levantan sospechas sobre su talento para batear. Algunos coquetean con ella de manera ocasional, otros la contempla como el preludio del adiós.

¿En qué grupo se encuentra Stanton, ahora con un anémico .192? Se asume con muy buenas intenciones que algún momento saldrá del letargo y se le verá nuevamente despachando jonrones con ese poder único y rugoso, pero el cuándo y el cómo todavía no se vislumbran en medio de swines de espanto.

Su capacidad para conectar líneas se ha desplomado un 13.5 por ciento y se poncha el 35 por ciento de sus comparecencias a la caja, números que son los peores en una carrera que todavía no acaba de despegar, aunque se le haya concedido esa mole de contrato de $325 millones.

Los Marlins, sin duda, presentan agujeros en el bullpen, en la rotación y otros casos puntuales, pero la falta de producción ofensiva de su cuarto bate -lo de Marcell Ozuna es necesidad y momento- está haciendo mucho daño.

A pesar de que los peces poseen a tres bateadores entre los 11 de mejor promedio en las Mayores con Martín Prado (.332), Christian Yelich (.319) y Ozuna (.318); apenas ninguno pisa la goma remolcado por Stanton, quien en los últimos siete días ha impulsado solo dos rayitas, tres en lo que va de junio y siete en todo mayo.

Sin los hits y la velocidad de Dee Gordon y sin los cuadrangulares y las remolcadas de Stanton, los Marlins han logrado capear ciertos temporales, pero ya el cansancio comienza a percibirse en otros aspectos del club y se defiende la marca de .500 (32-31) como una fortaleza a punto de entregarse.

Muy seguramente Stanton habrá de abandonar la Línea de Mendoza en algún punto. Tal vez nunca sea esa maravilla que pregona el contrato, pero incluso en las parcelas de lo mediocre sumaría otra clase de números aceptables. Mario, al menos, nos dejó una frase que forma parte de la cultura popular. ¿Qué puede dejar el jardinero de Miami?

Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de junio de 2016, 1:51 p. m. with the headline "Slugger de Miami vive una agonía bajo la Línea de Mendoza."

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