Béisbol

Ken Griffey y Mike Piazza serán exaltados este domingo a Cooperstown

LOS PELOTEROS Ken Griffey (izquierda) y Mike Piazza posan en conferencia de prensa después de ser elegidos el pasado 7 de enero al Salón de la Fama del Béisbol de Grandes Ligas. Ambos jugadores serán exaltados este domingo en Cooperstown, Nueva York.
LOS PELOTEROS Ken Griffey (izquierda) y Mike Piazza posan en conferencia de prensa después de ser elegidos el pasado 7 de enero al Salón de la Fama del Béisbol de Grandes Ligas. Ambos jugadores serán exaltados este domingo en Cooperstown, Nueva York. AP

Ken Griffey Jr. y Mike Piazza serán exaltados este domingo al Salón de la Fama del beisbol de Grandes Ligas. Dos estrellas de una época marcada por el uso de los esteroides.

Griffey fue elegido el 6 de enero del 2016 en su primer turno en la boleta recibiendo el 99.3 de los votos de la Asociación de Escritores de Estados Unidos (BBWAA). Mientras que Piazza recibió el 83% en su cuarta oportunidad.

El jardinero será exaltado con el uniforme de Seattle y será el primer pelotero en hacerlo con este equipo. El receptor lo hará con los Mets de Nueva York, siendo el segundo de esta franquicia. El primero fue el lanzador Tom Seaver en 1992.

El talento de Griffey fue inmenso. Terminó su carrera con 630 jonrones, 1,836 carreras impulsadas, con un embasamiento de .370, un slugging de .538, un OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .907, se estafó 184 bases y su promedio fue de .284. Lideró cuatro veces en cuadrangulares, ganó 10 premios Guantes de Oro, siete Bates de Plata, uno como Jugador Más Valioso y participó en 13 Juego de Estrellas.

A mi juicio, en el mejor momento de su carrera Griffey fue un pelotero superior a Barry Bonds. De no haber jugado afectado por lesiones en sus últimos ocho años, sus jonrones pasarían de los 700 y sus remolcadas las 2,000. Además de actuar con Seattle, lo hizo con los Rojos de Cincinnati y los Medias Blancas de Chicago.

Su padre del mismo nombre tuvo una buena carrera de 19 años y formó parte de la llamada “Maquinaria Roja de Cincinnati’’ que ganó las Series Mundiales de 1975 y 1976 bajo la dirección de Sparky Anderson con figuras ilustres como Johnny Bench, Joe Morgan, Pete Rose, el cubano Tany Pérez, el venezolano David Concepción y el relevista dominicano Pedro Borbón.

La niñez de Griffey hijo se desarrolló viendo jugar a su padre en al antiguo Riverfront Stadium, donde los hijos de Rose (Petey), de Pérez (Eduardo) y de Borbón (Pedro) también frecuentaban en los camerinos de los Rojos.

Con los Marineros, padre e hijo escribieron historia cuando ambos batearon jonrones consecutivos en un mismo partido el 14 de septiembre de 1990 frente al lanzador de los Angelinos de Los Ángeles, Kirk McCaskill.

Piazza tuvo un inicio profesional diferente a Griffey. Era un inicialista con un talento inferior, pero tuvo suerte y con ella logró la oportunidad para desarrollar sus virtudes.

Su padre era amigo del mánager de los Dodgers de Los Ángeles Tommy Lasorda, y éste convenció a la organización para que lo seleccionara en la ronda 62 del draft.

“Tuve mucha suerte de que Tommy estuviera ahí para abrirme la puerta’’, dijo Piazza en conferencia de prensa previa a su exaltación. “Cuando hice la transición de primera base a la receptoría aumentaron mis oportunidades’’.

Mike empezó como receptor en la academia de los Dodgers ubicada en Campo Las Palmas, República Dominicana. Jugó en Ligas Menores, también en la Liga Mexicana del Pacífico con las Águilas de Mexicali antes de debutar en Grandes Ligas el primero de septiembre de 1992.

En su carrera de 16 años, Piazza no fue un buen receptor defensivo. Aunque bloqueba bien los pitcheos cuando llegaban por el piso, no tiraba bien a las bases y los corredores le robaban con frecuencia. Pero bateaba, y el pelotero que suena la bola hay que ponerlo a jugar.

Piazza conectó 427 jonrones y de ellos 396 fueron jugando en la receptoría para imponer una marca para un jugador de esta posición. Impulsó 1,335 carreras, su embasamiento fue de .377, con un slugging de .545 y terminó con un OPS de .922. Actuó con cinco equipos (Dodgers, Marlins en cinco juegos, Mets, Padres de San Diego y Atléticos de Oakland). Ganó el premio de Novato del Año de la Liga Nacional en 1993, sumó 10 Bates de Plata y participó en 12 Juegos de Estrellas siendo el Jugador Mas Valioso de estos clásicos en 1996.

Ken Griffey y Mike Piazza, dos grandes del deporte de las bolas y los strikes. Elección y exaltación merecidas.

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