Puig debe ser más humilde o podría ver la pelota por televisión
La noticia de que Yasiel Puig fue enviado a Ligas Menores no me tomó de sorpresa. La esperaba. Hace más de un mes que lo planteamos y se hizo realidad.
No, no somos adivinos, analizamos. Sencillamente, estudié tres elementos importantes para tener exito o fracaso en Grandes Ligas. Sus números, su mente y su disciplina.
Empecemos por recordar que el cubano impresionó con su bate alegre, con sus piernas veloces, con su buena defensa y con su brazo potente desde su debut con los Dodgers el 3 de junio del 2013. Cautivó a millones de fanáticos y se convirtió en una figura impactante . Todos o casi todos los expertos le pronosticaron una carrera exitosa en Grandes Ligas.
En cuatro meses de temporada terminó con promedio ofensivo de .319, sumó 19 jonrones, remolcó 42 carreras, se robó 11 bases, con un embasamiento de .391, un slugging de .534 y un OPS de .925 en 382 turnos al bate y 104 juegos.
En su segundo año, Puig mantuvo un buen promedio ofensivo al terminar con .296, su embasamiento fue de .382 y remolcó 69 carreras. Disminuyó en slugging (.480), en jonrones (16) y en bases robadas (11) en 148 partidos. A la defensa estuvo brillante al cometer sólo tres errores con .989 de promedio en 141 partidos como jardinero. En sentido general, tuvo temporada y media con buenos números y se esperaba mucho de su figura a la edad de 23 años.
Comenzó a descender a partir del Juego de Estrellas del 2014. En el 2015 sus estadísticas fueron las de un pelotero mediocre. En este 2016, Puig llevaba promedio de .260 con siete jonrones y 34 carreras remolcadas en 81 partidos. Su average de embasamiento fue un pobre .320, un pésimo slugging de .386 y un OPS de .706 (embasamiento y slugging).
Cuando analizamos sus números y su mente, nos preocupó. Era nuestro deber decirlo. En el ejercicio de nuestra profesión nos alejamos de las pasiones que ciegan el pensamiento lógico. A los buenos y también a los que no rinden los mencionamos por sus nombres sin importar que sea cubano, chino o de cualquier otro lugar del planeta.
La equivocación de muchos con relación al cubano es que en ocasiones se considera a un jugador como una estrella por tener una o dos buenas temporadas, o por convertirse en un héroe en partidos de postemporada y Serie Mundial.
Y este concepto es erróneo. La historia del béisbol está repleta de peloteros que comenzaron como Puig y luego pasaron al olvido. No se puede confundir el talento natural con el estrellato. El talento hay que explotarlo con mucha dedicación, disciplina y humildad dentro y fuera del terreno de juego.
Legítimas estrellas cubanas en Grandes Ligas fueron Tany Pérez, Tony Oliva, Orestes Miñoso, Luis Tiant, Miguel Cuéllar, Adolfo Luque, Bert Campaneris, Camilo Pascual, Rafael Palmeiro y José Canseco. En menor medida fueron Octavio Rojas, Tony Taylor, José Cardenal, Tony “Haitiano’’ González, Leonardo Cárdenas, Zoilo Versalles, Orlando Hernández y Liván Hernández.
La mayoría de estos jugadores que brillaron en épocas pasadas tuvieron que jugar en Ligas Menores y tener buenos rendimientos para subir a Grandes Ligas. Ellos conocieron el valor del sacrificio y aprovecharon sus oportunidades sin creerse superiores, más bien lo hicieron con humildad.
El béisbol de Estados Unidos a través de sus respectivas organizaciones en Ligas Menores está cuajado de figuras jóvenes con enorme talento que esperan la oportunidad en busca del triunfo.
A Puig lo bajaron a Ligas Menores en espera de que cualquier otro equipo decida llevárselo. ¿Por qué su descenso? Los Dodgers se encuentran en la batalla por la corona de la División Oeste de la Liga Nacional con marca de 60 victorias y 48 derrotas, alejados a sólo dos juegos de los Gigantes de San Francisco y liderando la lucha por avanzar en los dos puestos de comodines. Y ningún equipo que desee ganar quiere tener en sus filas a jugadores que traigan un ambiente conflictivo en un deporte que necesita de mucha cohesión.
Al parecer, hasta ahora ningún equipo ha solicitado a Puig. Y esto se debe no sólo por su bajo rendimiento, pues él no es el único jardinero que anda con números mediocres. La otra razón tiene que ver con sus problemas personales (mente y disciplina).
Puig está a tiempo para recuperarse. Es joven, aún no ha cumplido los 26 años de edad y puede regresar a planos estelares. Pero ojo, también puede cavar su propia sepultura como jugador.
Todo depende de él mismo. Si trabaja con disciplina puede mejorar. Pero si cree que no merece estar en Ligas Menores, se enoja por su salida de los Dodgers y sigue creyéndose un virtuoso, pudiera terminar viendo la pelota por televisión desde su hogar.
Nosotros le deseamos lo mejor al cubano. Si vuelve a planos estelares seremos los primeros en aplaudirlo. Y si no, diremos que fue otro jugador más que llegó con mucho talento, pero terminó abrazado a la mediocridad.
Mi mensaje para Yasiel Puig (ojalá lo escuche) es el siguiente: “Alimenta tu humildad, esa virtud que engrandece al ser humano. No te crea el mejor, no lo eres. Levanta tu pensamiento con disciplina. Vuelve a ganarte un puesto con cualquier equipo de Grandes Ligas rindiendo en el terreno de juego’’.
La respuesta la tendrá Yasiel Puig.
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Esta historia fue publicada originalmente el 5 de agosto de 2016 a las 3:22 p. m. con el titular "Puig debe ser más humilde o podría ver la pelota por televisión."