Béisbol

Marlins de Miami: no los den por muertos todavía

DON MATTINGLY conversa con el director de operaciones del club, Michael Hill, el 20 de mayo del 2016.
DON MATTINGLY conversa con el director de operaciones del club, Michael Hill, el 20 de mayo del 2016. dsantiago@elnuevoherald.com

A punto de recibir la primera paletada de tierra en el cementerio, estos Marlins se atreven a levantarse sobre los comentarios de quienes les daban por muertos y se resisten a ceder terreno en la batalla por los comodines de la Liga Nacional.

Justo cuando la serie en Cincinnati se asomaba como un sentencia definitiva, los peces se apuntan otro renacimiento en Pittsburgh, uno de los duros en la División Central, un equipo con credenciales y talento que busca lo mismo en competencia a brazo partido: llegar a octubre.

Y ahora llegan los Reales, que no traen esa aureola de miedo del 2015, aunque son todavía un club de respeto, repleto de figuras importantes que creen posible una ofensiva final antes de que expire la temporada regular. Contra los campeones defensores se juega, pero con ellos no se juega.

A pesar de todo, la lectura más clara que deja la serie frente a los Piratas es esta: los Marlins no se van a ir a ninguna parte y se mantendran como una fuerza a tener en cuenta hasta el último día, hasta el último out. Quizá no les alcance para llegar a los playoffs. Sí para mantener en vilo al resto de los aspirantes.

Sin Dee Gordon y con un Giancarlo Stanton casi ausente, sin Carter Capps ni Brian Morris, Miami se abrió camino entre un alud de problemas para colocarse entre los compradores y crear algo de ruido en su usualmente vacío panorama.

Nadie, absolutamente nadie ofreció un centavo entonces por los Marlins, y muchos se apuraron a decretar el fin con la nueva lesión de Stanton -ese cristal que nos acompaña-, con la salida temporal de AJ Ramos y los problemas de mano de Adam Conley.

Es muy probable, además, que no venga ayuda foránea de aquí al 31 de agosto, cuando cierra el período de cambios en waivers. Seguramente habrá que continuar camino con los José Ureñas, los Xavier Scruggs que se arañan en el anémico sistema de granja.

Pero hay algo en esta versión de los peces que se echaba de menos en mucho tiempo. Se advierte una capacidad de resistencia que en mucho está relacionada con figuras como Martín Prado, José Fernández y Don Mattingly.

Sí ese mismo Mattingly a quien, no sin cierta razón, se le acusa de ser encartonado en sus decisiones, huérfano de inventiva y cobarde en sus movimientos. Pregúntele a cualquier jugador y le dirá que todo comienza y termina con el manager. El reagrupó las tropas tras la debacle de Gordon y ha vuelto a hacer lo mismo con el vía crucis de Stanton.

Sin duda, este equipo puede caer. Después de todo, no va a ser fácil pasar por encima de San Luis y San Francisco, los dos propietarios momentáneos de los Wild Cards. Y ahí vienen los Mets de vuelta y con Yoenis Céspedes encendido nuevamente. Hasta los Piratas tratarán de recuperarse de estos golpes.

Miami no posee el linaje de estos clubes, ni el roster, ni los fanáticos…las cartas están tiradas para perder y, sin embargo, hay una cualidad diferente en estos Marlins, un gen de resistencia que tal vez no sea suficiente, pero que se agradece.

Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de agosto de 2016 a las 3:25 p. m. con el titular "Marlins de Miami: no los den por muertos todavía."

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