Como una mala película repetida, los Marlins caen por segunda vez ante los Dbacks por una carrera
Algo no está del todo bien con Trevor Rogers. Una revelación en la temporada pasada, el zurdo aún está por encontrarse con su mejor versión y no acaba de ser ese lanzador dominante que confundía a los bateadores rivales con sus diferentes secuencias de envíos.
Rogers vivió una endeble actuación y la ofensiva de los Marlins no pudo estructurar un rally definitivo para caer el martes en la noche 5-4 ante los Diamondbacks de Arizona delante de 6,263 aficionados en un loanDepot park que los ha visto perder en tres ocasiones seguidas.
Como una jornada antes, Miami atacó tarde y fuerte al pisar la goma en cuatro oportunidades durante la séptima entrada, pero quedó a una del empate, luego de dos remolcadas por doble de Jazz Chisholm y otras dos impulsadas más con sencillo de Jesús Aguilar
“Fueron juegos muy parecidos’’, expresó el manager Don Mattingly. “La ofensiva estaba algo dormida, despierta, hace unas cuantas carreras, pero no las suficientes. Tenemos que seguir peleando. Uno quiere que su equipo pelee hasta el final’’.
El batazo de Chisholm despertó mucha confusión porque aunque el árbitro decretó foul con sus manos, con la boca había gritado buena, lo que provocó una protesta del bahamés que fue atendida de inmediato y la decisión fue revertida para concederle un doble al segunda base.
Pero como el lunes, todo se decidió por una carrera y marcador idéntico.
Ya se sabe que esto son las Grandes Ligas, pero nada hacía presagiar que los peces iban a ceder la serie contra uno de los peores equipos del momento, con una de las ofensivas más silenciosas y cuya mejor opción de triunfo quedaba confinada al lunes con Zac Gallen en la lomita.
Pero después de ganar siete juegos en fila y exhibir joyas de pitcheo de parte de la mayoría de sus abridores, los Marlins han caido en tres ocasiones consecutivas con faenas no tan loables de Pablo López y Rogers, quien ni siquiera pudo completar cinco entradas.
Rogers se marchó con 4.1 episodios de cinco carreras limpias y seis imparables que vieron como su efectividad ascendía a 6.14, lo que para nada recuerda al joven que ganó siete encuentros y finalizó el 2021 con un promedio de rayitas limpias de 2.64.
“No me cayeron en strike los primeros lanzamientos y no tuve el control que quería de mis envíos secundarios’’, reconoció Rogers. “Voy a mirar el video para ver mejor qué me sucedió, pero duele no poder ayudar al equipo como uno quiere’’.
Quizá se trate de un problema momentáneo, pero lo cierto es que la rotación de Miami que terminara abril con la séptima mejor efectividad de las Mayores (3.03) ha ascendido en los últimos tres encuentros -Sandy Alcántara, López y Rogers- a 7.98, mientras que la ofensiva continúa su paso desviado con algunos destellos buenos y otros períodos de inactividad.
Si Gallen realizó una sólida actuación el lunes contra su antiguo equipo, en esta ocasión Humberto Castellanos le superó al maniatar a los peces en 5.2 capítulos sin anotaciones ni boletos.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de mayo de 2022, 10:46 p. m..