Con todo listo para celebrar, los Bravos caen ante la dupla Luzardo-De La Cruz y se quedan sin champán un día más
Unas horas antes del inicio del juego, el personal del loanDepot park se preparaba para una celebración. En las puertas del parque dos empleados estiraban unas grandes sábanas de lona con distintos logos de los Bravos. El portero del clubhouse de Atlanta bromeó con un par de periodistas: “me pueden prestar un par de espejuelos plásticos para protegerme del champán’’.
Al menos por esta noche de lunes no hubo celebración, ni se colocaron las lonas ni hicieron falta los espejuelos protectores contra el licor, porque los Marlins, metidos de lleno en el papel de aguafiestas, vencieron a los georgianos 4-0 y prolongaron una jornada más su ilusión de ganar el título divisional.
Justo por esos minutos en que el personal del parque ayudaba en los preparativos de la fiesta demorada, el manager de los Mets, Buck Showatler, ofrecía una declaración de esperanza a los periodistas que cubren de manera diaria al club de Nueva York.
“Estamos esperando que los Bravos pierdan tres y nosotros ganemos tres’’, expresó Showalter, cuyo conjunto mantiene la ilusión lejana y comprometida de terminar en la cima del Este en la Liga Nacional y llegar en mejor forma a la postemporada.
“No me voy a rendir. Tengo mucha confianza en Don Mattingly’‘.
Mattingly, claro está, no necesita del aliento de Showalter para salir a buscar la victoria y para prueba las tres victorias en una serie de cuatro juegos en Milwaukee que resultaron un varapalo enorme para los Cerveceros, que creyeron tener los playoffs seguros ante los peces.
Miami continuó esa tendencia de estropear deseos de equipos superiores y detrás de un pitcheo sólido de Jesús Luzardo y el bateo de Bryan de la Cruz hicieron lo suficiente para superar a unos Bravos de, de alguna manera, parecieron ansiosos en la caja de bateo y dejaron escapar varias oportunidades.
Tal parece que Luzardo y De La Cruz se han puesto de acuerdo para brillar a la vez porque en su salida previa contra los Mets, el zurdo permitió dos carreras en seis capítulos, mientras el jardinero dominicano pegaba un cuadrangular de dos anotaciones.
En esta ocasión, De La Cruz disparó un batazo similar con dos hombres en circulación en la parte baja de la tercera entrada, aunque ya había remolcado una en la primera con un doble para apuntalar una tremenda faena de Luzardo de seis episodios sin carreras y cuatro imparables, además de igualar una marca personal de ponches con 12.
“Es muy satisfactorio terminar la temporada de esta manera’’, comentó Luzardo.
“Después de haber sufrido una lesión y regresar como lo he hecho, pues eso me llena de esperanza para el 2023. Voy a seguir trabajando fuerte. Queda mucho por hacer’’.
Para Luzardo se trató de su apertura final del 2022 y, sin duda, la mejor. De La Cruz aún tiene un par de juegos más para seguir redondeando un cierre tremendo, pues tras ser llamado de las Ligas Menores en septiembre promedia para .387, con seis jonrones y 22 remolcadas.
Los Bravos, entonces, deberán un día más para celebrar con champán.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de octubre de 2022, 9:58 p. m..