La marea de los Marlins no encuentra salida ante el asedio de los Piratas. El Misil Cubano cierra el juego
La penúltima gira de los Marlins en la temporada no ha comenzado nada bien. Después de dividir series contra Washington y Filadelfia en casa, los peces han cedido dos veces en Pittsburgh, una muestra inequívoca de las inconsistencias que han plagado al club este 2024.
Sin un abridor disponible, los Piratas recurrieron a una de esas jornadas de bullpen, pero supieron contener en lo posible a los visitantes para imponerse el martes en la noche 6-4 en un PNC Park desangelado, porque los bucaneros tampoco van a ninguna parte.
En principio se esperaba que Domingo Germán lanzara en este encuentro, pero fue liberado por los Piratas la semana pasada y el conjunto de la Ciudad de Acero no tuvo apuros en subir a nadie desde las Ligas Menores para confiar su juego a unos relevistas que son, en buena medida, responsables de la mala fortuna de Pittsburgh con una efectividad de 4,66 y un WHIP de 1,40.
Pero si algo es sospechoso es la ofensiva de Miami que sufrió una baja importante unas horas antes del inicio del choque, cuando Connor Norby fue sacado de la alineación como medida de precaución, pues el lunes había sido golpeado por una pelota de foul en una pierna.
En su quinta apertura de la contienda, Adam Oller no las tuvo todas consigo y al marcharse luego de cinco entradas de faena, se llevaba al dugout seis carreras limpias y siete indiscutibles, incluyendo un cuadrangular de tres carreras del veterano Andrew MacCutchen en el quinto.
Tampoco ayudaron tres bases por bolas ni que la ofensiva de Miami no pudo capitalizar ante los pésimos números del bullpen de los Piratas que utilizó a cinco de sus integrantes para apuntalar la victoria, desde el “opener’‘ Carmen Mlodzinski hasta el cerrador Aroldis Chapman.
A pesar de permitir tres imparables y una carrera, el cubano sumó su salvado número 329 en su dilatada carrera de Grandes Ligas y sin bajar la velocidad en una recta que tocó o superó las 100 millas por hora en varias ocasiones, mientras el slider llegaba a 88 y la sinker también a 100.
Con Norby fuera, el manager Skip Schumaker colocó a David Hensley en la primera base y pasó a Jake Burger a la antesala en espera de que la joven figura, que tan buena impresión ha dejado desde que llegara procedente de Baltimore, regrese lo antes posible.
Shumaker dijo que Norby se someterá a más pruebas, pero cree que el jugador de cuadro, que ha bateado seis jonrones en sus primeros 19 partidos con Miami, estará bien y muy pronto se le verá en el terreno.
“Solo tiene problemas para aflojarlo y flexionarlo cuando se impulsa para correr’’, expresó Schumaker sobre el pie izquierdo de Norby.
“Su disponibilidad creo que es una posibilidad si lo necesitamos tarde, pero creo que probablemente sea muy limitada’’.
De la manera en que se desarrolló el juego no hubo necesidad de traer a Norby en un momento de emergencia, aunque los peces marcaron sus tres carreras entre las entradas quinta y sexta, pero sin poder dar el zarpazo definitivo en la pizarra.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de septiembre de 2024, 9:42 p. m..