Miami Marlins

Los cubanos trajeron el poder a Japón. Lanzador vive su sueño de Grandes Ligas con los Rojos en Miami

Nick Martínez no olvida.

No olvida cuando con siete años vio a Craig Counsell anotar con los brazos en alto. No olvida a Iván “Pudge’’ Rodríguez, a Mike Lowell, ni a esa explosión de júbilo que fueron los Marlins campeones del 2003.

Y ahora, más de dos décadas después, le toca vivirlo desde otro ángulo: como lanzador de Grandes Ligas con su gente en las gradas y el corazón latiendo como en aquellos días de infancia en Tropical Park y Belén.

Para el cubanoamericano lanzar en Miami no es solo una estadística más en su carrera. Es regresar al origen, al sueño, al niño que alguna vez se vio en el montículo mientras las luces del viejo Pro Player Stadium lo deslumbraban. Ahora que viste el uniforme de los Rojos tampoco olvida sus días en la pelota japonesa.

Hombre de mundo y de béisbol, Martínez habla con respeto de lo que aprendió en Asia, de lo que representan los cubanos allá, y de cómo ve el presente de un equipo de Cincinnati que quiere dar de qué hablar. Pero hoy, más que todo, quiere disfrutar. Porque no todos los días se cumple el ciclo completo: volver a casa, y hacerlo como uno de los suyos.

¿Qué significa, una vez más, venir aquí a jugar?

“Me siento muy orgulloso de regresar y seguir todavía lanzando a esta edad. Tengo mucha familia y amigos que van a venir a estos tres juegos’’.

Cuando tú eras niño, ¿qué es lo que recuerdas de los Marlins?

“Siempre fui a los juegos muy importantes. Fui a la Serie Mundial en el 1997 y en el 2003 también. Estuve en los juegos 6 y 7 de la Serie Mundial del ‘97, y en todos los partidos de local de los playoffs en 2003’’.

¿Qué es lo que más recuerdas de cada una de esas dos series?

“Recuerdo que tenía siete años en el ‘97. En el juego 7 creo que fue Jeff Conine quien ganó la Serie Mundial, y Counsell llegó a home con las manos arriba. Y en el 2003 bueno, los playoffs enteros, con Pudge y Lowell, que también es de Miami. Estuve en casi todos los juegos de los playoffs en casa’’.

Cuando jugabas en Tropical Park, en Belén, ¿soñabas con las Mayores?

“Sí, sí. Un sueño hecho realidad. Y ahora estoy aquí con los Rojos. Veo al equipo muy bien, bateando muy fuerte. Estamos jugando muy unidos, haciendo cosas no solamente aquí en el parque, sino también fuera del parque, haciendo cosas juntos’’.

Creo que el pitcheo está mejor que el bateo en este equipo.

El grupo de lanzadores es muy fuerte. También con los jóvenes, empezando con Hunter Greene y ahora con Nick Lodolo. Han llegado a otro nivel en sus carreras y se nota’’.

Tú jugaste en Japón. ¿Qué diferencia ves entre una pelota y otra?

“Allá en Japón se enfocan mucho en los fundamentos y hay que mantener el foco en cada pitcheo. No conectan muchos jonrones, pero sí generan mucho contacto. En cambio aquí, si tú fallas uno, puede ser un jonrón o un doble. Pero eso no te daña tanto porque puedes seguir lanzando. Allá hay más contacto y aquí hay más swings fuertes’’.

¿Te sorprendió que Japón fuera campeón del Clásico Mundial?

“No, no. Ese equipo es muy fuerte’’.

Cuéntame de esa experiencia con peloteros cubanos de la isla en Japón.

Allá los cubanos (Yurisbel Gracial, Alfredo Despaigne) trajeron el poder. Sacaron muchos jonrones. Quedé muy impresionado con Liván Moinelo. Desde el primer año que estuve allá y lo vi lanzar. Siempre decía que él puede estar lanzando aquí, en la liga más grande. Puede ser una estrella aquí’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de abril de 2025, 7:52 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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