Me dijeron que estuviera listo, que vendría un momento así. Jugador de los Marlins decide ante los Dodgers
A Jesús Sánchez se lo habían advertido: podía venir a batear en algún momento importante. Como si fuera una profecía, al dominicano le tocó consumir turno en extra innings y con las bases llenas. Después de un incierto comienzo de temporada, llegó su momento de redención.
El jardinero no perdonó y sacudió un metrallazo por el centro del terreno en la décima entrada para que los Marlins vencieran 5-4 a los Dodgers e igualaran una serie particular que había vivido un incierto período en Los Angeles, pues se trató de la primera victoria de los locales luego de cuatro fracasos.
“Ya me habían dicho que me preparara porque las probabilidades de que me tocara batear en una circunstancia así era muy posible’’, reveló Sánchez.
“De modo que mentalmente me venía preparando, pero no estoy contento por mí, sino por el equipo’’.
Cuando el batazo pasó al jardín central parte de los 17,312 aficionados festejaron en el loanDepot park, pero un segmento importante se fue con el dolor de ver sus angelinos envueltos en el fracaso, porque este juego pudo haber tenido otros héroes.
Como si se hubieran puesto de acuerdo, Shohei Ohtani y Freedie Freeman volvieron a sacar pelotas del parque porque ambos tuvieron una actuación similar en el primer encuentro de esta serie, probando ser el corazón ofensivo de este tremendo equipo.
Si Ohtani es el verdugo de estos tiempos y suele castigar a Miami sin piedad las últimas veces que ha pisado este parque -para no hablar ya de lo que suele hacer en Los Angeles-, Freeman es el castigador de siempre, probado por su cuadrangular número 42 ante los peces.
No solo esa cifra lo convirtió en el pelotero de Grandes Ligas que más bambinazos ha conectado ante Miami, superando en esa dudosa lista a Ryan Howard y Ryan Zimmerman, sino que este es el club al que más palos de vuelta entera le ha pegado.
Para que se tenga una idea de la tremenda incidencia de Freeman ante los Marlins basta decir que el otro conjunto que más cerca le sigue a los floridanos en términos de aceptar el poder del inicialista es Filadelfia, con 33 jonrones, y luego los Mets con 31.
Los largos batazos de Ohtani y Freeman se produjeron en la sexta entrada y pusieron delante de manera momentánea a los Dodgers con pizarra de 3-2, pero los peces no se amilanaron y volvieron a la carga en la parte baja de ese episodio para tomar la delantera con un doble impulsor de Connor Norby y un sencillo remolcador de Dane Myers.
Sería el propio Ohtani el encargado de empatar nuevamente el encuentro con un doble en el séptimo capítulo que, afortunadamente, no se elevó demasiado y cayó unos metros antes de esa cerca del jardín derecho que tantas veces se ha llevado por delante.
Los peces tuvieron una oportunidad dorada de tomar la ventaja en la parte baja del octavo inning al llenar las bases con un solo out y Myers en la caja de bateo, pero aunque le dio duro a la pelota la conexión fue de frente al tercera base, quien sacó out en la goma y luego el receptor completó la doble matanza en la inicial.
Una vez más, en el décimo, los Marlins volvieron a llenar las bases...y esta vez Sánchez no falló.
“Todos estamos muy contentos con Sánchez’’, apuntó el manager Clayton McCullough.
“Sabemos que no le ha ido bien, pero sentimos que va mejorando, que sus turnos son mejores, que le va conectando más duro a la pelota. Esta puede ser una muestra muy positiva’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de mayo de 2025, 11:00 p. m..