Joyas del pitcheo de Miami despiertan interés en el mercado invernal. ¿Qué harán los Marlins?
Los dominicanos Sandy Alcántara y Edward Cabrera han vuelto a encender el mercado de cambios de Grandes Ligas justo cuando el invierno comienza a calentarse. En un escenario donde los abridores de impacto escasean y la demanda se multiplica, ambos lanzadores aparecen como dos de los nombres más buscados en la antesala de la temporada 2025-26.
Diversos reportes de la industria coinciden en que Alcántara y Cabrera se han convertido en dos de los objetivos preferidos de varias gerencias que buscan profundidad y calidad en su rotación. No solo se trata de talento —que lo tienen de sobra—, sino del hecho de que poseen contratos y años de control muy favorables en un entorno donde los precios por pitcheo se disparan cada año. En ese contexto, Miami podría sacar ventaja de su profundidad.
EL CASO DE ALCANTARA
Alcántara, de 30 años, vivió una temporada de transición tras su cirugía Tommy John. Aunque su efectividad general terminó en 5.36 en 174.2 innings, el ex Cy Young dio señales muy alentadoras en el último tramo del calendario, firmando una sólida 3.13 ERA en sus últimas 12 aperturas. Para muchas organizaciones, lo que mostró en ese cierre es una prueba de que está recuperando su forma y de que puede volver a ser el caballo que dominó la Liga Nacional.
Más allá de su rendimiento, el contrato de Alcántara es una joya en el mercado actual. Con $17.3 millones asegurados para 2026 y una opción del club de $21 millones para 2027, representa uno de los acuerdos más razonables para un lanzador con potencial de as de rotación.
Para los equipos compradores, adquirirlo no solo sería agregar un brazo de élite, sino conseguirlo a un costo considerablemente por debajo del valor del mercado.
EL CASO DE CABRERA
Cabrera, de 27 años, es un caso distinto, pero igual de apetecido. Después de años luchando con el comando, finalmente logró reducir su porcentaje de boletos de 13.3% a 8.3%, lo cual cambió por completo su perfil.
Completó 137.2 innings, la mayor carga de trabajo de su carrera, y cerró la campaña con una brillante 3.32 ERA y un ritmo de 9.8 ponches por cada nueve innings. Su capacidad para dominar y limitar daño lo han convertido en un objetivo prioritario.
El atractivo adicional de Cabrera es su control contractual hasta 2028, lo que permite a cualquier equipo que lo adquiera construir a largo plazo alrededor de un brazo eléctrico, joven y todavía en ascenso.
En una liga donde la juventud y la durabilidad son oro puro, pocos lanzadores ofrecen un paquete tan completo como él. Es por eso que múltiples organizaciones han mostrado interés, incluso aquellas que no suelen ser agresivas en el mercado.
¿QUE HARAN LOS MARLINS?
Para los Marlins, la ecuación es simple: poseen dos activos valiosos en un momento en que necesitan reforzar su ofensiva y construir una estructura más equilibrada. La rotación tiene profundidad suficiente para soportar la salida de uno de ellos, y el retorno podría incluir prospectos de alto calibre o piezas listas para impactar de inmediato. Miami no quiere un simple ajuste: quiere un cambio que altere el rumbo de la franquicia.
Todo indica que la novela apenas comienza. Con el mercado avanzando, la presión de otros equipos aumenta y los Marlins saben que esta es la ventana ideal para mover a uno de estos brazos.
Si algo está claro, es que Sandy Alcántara o Edward Cabrera muy probablemente vestirán un nuevo uniforme en las próximas semanas, convirtiendo a Miami en uno de los protagonistas del invierno beisbolero.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de noviembre de 2025, 7:27 a. m. with the headline "Joyas del pitcheo de Miami despiertan interés en el mercado invernal. ¿Qué harán los Marlins?."