Miami Marlins

Los Marlins sobreviven a Shohei Ohtani y vencen a los Dodgers en una noche de redención

El abridor de los Marlins de Miami Janson Junk lanza en el primer inning ante los Dodgers, en el partido celebrado el 28 de junio de 2026 en Los Angeles.
El abridor de los Marlins de Miami Janson Junk lanza en el primer inning ante los Dodgers, en el partido celebrado el 28 de junio de 2026 en Los Angeles. Getty Images

Después de un lunes para el olvido, los Marlins encontraron este martes la manera de lavarse la cara en el lugar menos cómodo posible: el Dodger Stadium y frente al fenómeno japonés Shohei Ohtani. Y lo hicieron con carácter, con oficio y con ese tipo de victoria cerrada que dice más de un equipo que cualquier paliza: 2-1 sobre los Dodgers.

Ohtani, hay que decirlo sin rodeos, lanzó bien. Muy bien, incluso. Seis entradas, nueve ponches, una sola carrera limpia. Dominante por momentos. Pero en esta historia hubo un detalle clave: no bateó. Y eso, en un juego de márgenes mínimos, fue una bendición para Miami.

Porque cuando Ohtani no es doble amenaza, el rival respira. Y los Marlins aprovecharon ese oxígeno para pelear una victoria al filo del abismo, porque con Los Angeles no hay equivocación que valga.

Del otro lado, Janson Junk -sin el ruido mediático, sin reflectores- fue simplemente mejor. Seis innings en blanco, apenas tres hits permitidos y una serenidad que contrastó con la presión del escenario. Junk no solo le ganó el duelo a Ohtani en la pizarra, sino también en la narrativa: mientras uno cumplía, el otro imponía condiciones.

Miami fabricó lo justo. Un elevado de sacrificio de Owen Caissie en el segundo inning abrió el marcador, y en el quinto, Kyle Stowers empujó la segunda con un sencillo oportuno. Nada espectacular, pero suficiente. Porque este juego no era de fuegos artificiales, sino de precisión quirúrgica.

Los Dodgers amenazaron tarde, como suelen hacerlo. En el octavo, Will Smith recortó la diferencia y encendió las alarmas en el bullpen visitante. Pero ahí apareció la cadena de relevistas de los Marlins, cerrando filas hasta que Tyler Phillips bajó el telón con sangre fría en el noveno.

Fue una victoria de carácter. De esas que no llenan titulares, pero sí construyen confianza. Miami, golpeado la noche anterior por el derrumbe de su relevo, respondió una jornada después. Y lo hizo, nada menos, que sobreviviendo a Ohtani… y demostrando que, al menos esta vez, hubo alguien que lanzó mejor que él.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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