Hay cosas inolvidables: el mánager que devolvió la esperanza a los Marlins vuelve con Texas
Algunos regresos pasan inadvertidos y otros obligan a mirar hacia atrás. El de Skip Schumaker al loanDepot park pertenece a la segunda categoría.
Cuando el actual piloto de los Rangers de Texas volvió a pisar Miami este fin de semana, no regresó simplemente un exdirigente.
Volvió el hombre que logró algo que parecía imposible para muchos: convencer a los Marlins de que octubre era un destino alcanzable.
La memoria viajó con él desde el hotel hasta el estadio.
“Me siento muy bien’’, explicó el dirigente
“Tomamos una diferente ruta hoy desde el hotel. Muchos bellos recuerdos de nuestro tiempo aquí. Mucho de mi cuerpo técnico también estuvieron conmigo aquí en Miami. Hablamos hoy [lunes] durante el viaje hacia el estadio sobre los tiempos especiales. Anticipando mucho este regreso’’.
Y no es para menos.
En 2023, durante su primera temporada como dirigente en las Grandes Ligas, Schumaker tomó un equipo al que prácticamente nadie daba posibilidades y lo condujo a marca de 84-78, suficiente para conseguir un boleto de comodín y llevar a los Marlins a la postemporada por primera vez en una campaña completa desde 2003.
Aquella hazaña le valió el premio al Manager del Año de la Liga Nacional y dejó una huella profunda en una franquicia acostumbrada a navegar contra la corriente.
“Nunca olvidaré esos días, porque estábamos compitiendo en una división tan difícil’’, agrego el piloto. “Los expertos nos contaron fuera de la contienda y llegamos a clasificar a los playoffs. Esa memoria se quedará conmigo para siempre’’, recordó.
Detrás de aquel éxito hubo mucho más que números. Los Marlins de Schumaker desarrollaron una identidad competitiva que parecía perdida. Fueron agresivos en las bases, encontraron formas de ganar partidos cerrados y convirtieron los finales apretados en una especialidad.
Su récord de 33-14 en encuentros decididos por una carrera durante la temporada de 2023 fue el mejor de todo el béisbol, una demostración de sangre fría y manejo oportuno en los momentos de máxima presión.
También hubo recuerdos más personales.
“Los recuerdos del Día Inaugural de la temporada con mi familia acompañándome. Siendo un dirigente de primer año por primera vez’’, añadió Schumaker.
Sin embargo, el romance tuvo fecha de vencimiento.
La salida de la entonces gerente general Kim Ng, quien apostó por él para dirigir el club, marcó un cambio profundo en la filosofía organizacional.
La llegada de Peter Bendix trajo consigo una reconstrucción agresiva que incluyó el desprendimiento de figuras importantes y una mirada más enfocada en el futuro que en el presente.
Para un competidor como Schumaker, cuyo ADN siempre apuntó a ganar inmediatamente, el nuevo proyecto dejó de encajar con sus aspiraciones.
La separación se produjo de manera cordial, pero inevitable. Los Marlins y el dirigente acordaron eliminar la opción contractual para 2025 y el ciclo concluyó al terminar la campaña de 2024.
Ahora comienza otro capítulo. En Texas encontró una organización con mayores recursos, expectativas de campeonato y una estructura diseñada para competir cada temporada. El contraste con el escenario que dejó en Miami es evidente.
Pero más allá del uniforme que vista hoy, Schumaker conserva un lugar especial en la memoria reciente de los Marlins.
Porque antes de que llegaran los cambios, las reconstrucciones y las nuevas direcciones organizacionales, hubo una temporada en la que un dirigente novato convenció a un grupo de jugadores y a toda una ciudad de que los pronósticos estaban para romperse.
Y esa es una clase de legado que no desaparece cuando termina un contrato.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de junio de 2026 a las 8:19 a. m. con el titular "Hay cosas inolvidables: el mánager que devolvió la esperanza a los Marlins vuelve con Texas."