Miami Marlins

Los Marlins apagan a los Marineros y siguen jugando el mejor béisbol de las Grandes Ligas

El jardinero de los Marlins Kyle Stowers celebra tras pegar un jonrón en el segundo inning del partido ante los Marineros de Seattle, en el partido celebrado el 8 de julio de 2026 en Miami.
El jardinero de los Marlins Kyle Stowers celebra tras pegar un jonrón en el segundo inning del partido ante los Marineros de Seattle, en el partido celebrado el 8 de julio de 2026 en Miami. mfinkelstein@miamiherald.com

Esta vez no hubo necesidad de remontadas de película, entradas extras ni batazos salvadores en el último suspiro.

Un día después de regalar otro capítulo de dramatismo en el triunfo del martes, los Marlins optaron por el camino más tranquilo y efectivo: una brillante actuación de su cuerpo de lanzadores y el poder oportuno de Kyle Stowers para vencer 2-0 a los Marineros de Seattle, la noche del miércoles en el loanDepot park.

“Creo que la temporada pasada sentamos más las bases, la fundación de lo que estamos haciendo ahora’’, comentó Stowers.

“Este es un equipo que juega una pelota de alto nivel, que cuando juega así puede luchar contra cualquiera y que cree que puede lograr muchas cosas’’.

El resultado confirmó algo que ya dejó de ser una casualidad. Miami ganó su quinto juego consecutivo y continúa siendo el equipo más caliente de las Grandes Ligas donde cada noche encuentra una manera diferente de ganar.

Si un día es la ofensiva explosiva, al siguiente aparece el pitcheo para cerrar todas las puertas.

Con su triunfo número 51 de la temporada, los Marlins (51-42) mantuvieron la posesión del tercer boleto de comodín de la Liga Nacional y alcanzaron nueve juegos por encima de .500 por primera vez desde el 18 de julio del 2023, cuando exhibían marca de 53-44.

Más impresionante todavía resulta lo que ha sucedido desde el 1 de junio.

En ese período Miami presume el mejor récord de todo el béisbol con balance de 25-8. En casa ha sido prácticamente imbatible con registro de 12-1 y, durante ese mismo tramo, ha conquistado nueve series particulares mientras apenas dejó escapar una.

“Creo que estamos jugando un béisbol muy limpio y bien fundamentado’’, apuntó el mánager Clayton McCullough.

“Todos aportan, todos luchan. Así estamos en condiciones de pelear y vencer a cualquiera’’.

El éxito tampoco responde a una sola fórmula. El miércoles fue el turno del pitcheo.

Tyler Phillips volvió a demostrar por qué se ha ganado un puesto en la rotación. El derecho, quien comenzó la temporada trabajando desde el bullpen como relevista, aprovechó la oportunidad que le brindó el cuerpo técnico y continúa respondiendo con actuaciones de enorme calidad.

Phillips trabajó cinco sólidas entradas en blanco, permitió apenas cuatro imparables, otorgó dos boletos y ponchó a tres bateadores para dejar el camino preparado al bullpen.

Después llegaron Cade Gibson y Max Petersen, quienes mantuvieron el dominio sobre la ofensiva de Seattle hasta completar ocho entradas combinadas de apenas cuatro hits permitidos y siete ponches. Pete Fairbanks se encargó de los últimos tres outs para completar la blanqueada.

Seattle nunca encontró respuestas

Los Marineros apenas conectaron cuatro imparables en toda la noche y se fueron de 0-4 con corredores en posición anotadora, completamente neutralizados por un pitcheo de Miami que volvió a imponer el ritmo del encuentro.

La ofensiva hizo exactamente lo necesario.

Stowers abrió el marcador en el segundo episodio con un cuadrangular de 416 pies por el jardín central, su duodécimo de la temporada.

En el tercero apareció nuevamente Otto López, quien sigue construyendo una campaña digna del Juego de Estrellas. El torpedero disparó dos imparables para elevar su promedio a .345 y anotó la segunda carrera del encuentro cuando Xavier Edwards conectó un triple al jardín derecho.

López continúa siendo el motor ofensivo de unos Marlins que parecen convencidos de que este verano puede ser diferente.

Lo que comenzó como una buena racha ya tomó forma de candidatura seria.

Miami no solo gana. Gana de múltiples maneras, con profundidad en el róster, con un pitcheo que sigue creciendo y con una confianza que se percibe desde el primer inning.

Y mientras el calendario avanza hacia el Juego de las Estrellas, los peces no solo conservan un puesto de postemporada. Empiezan a jugar como un equipo que cree que pertenece allí.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA