El Niño de Oro de Venezuela busca un título mundial en el manicomio inglés
Después de tantas peleas mal gestadas, de tanto golpe en falso y pesos encontrados a medio camino, llega un combate que vale le pena y genera la expectativa de asistir a un espectáculo diferente: Anthony Crolla vs. Jorge Linares.
Sin mucho estruendo, existe aquí la materia prima para crear la ilusión de un choque candidato al mejor del año por los estilos involucrados, la hechura humana de los protagonistas y la magnitud del escenario.
De un lado un Crolla (31-4-3, 13 KO) que defenderá su faja de la Asociación Mundial y viene de derrotar de manera convincente a un miura como el venezolano Ismael Barroso, un triunfo que exhibe como una medalla de honor.
En la otra esquina un Linares (40-3, 27 KO) que ha peleado por todo el mundo, que ha renacido de brutales confrontaciones y no tiene miedo de pelear en Inglaterra, donde ya retiró -literalmente- a un aguerrido Kevin Mitchell.
Manchester -la cita será transmitida en Estados Unidos por el canal AWE- va a ser un manicomio este sábado, con miles de aficionados en plena conexión espiritual con el hijo pródigo de casa, un Crolla metódico que sabe capear tempestades antes de armar su contraataque devastador. Basta ver la pelea contra Barroso, quien es un sabueso encima del ring.
A pesar de sus manera pausadas fuera del ring, este Crolla no cree en cuentos. Es un hombre que ganó su faja del mundo meses después de haber sufrido una fractura en el cráneo, enfrentado a unos ladrones que intentaban robar la casa de un vecino.
Linares, quien entrena en Las Vegas al mando del técnico cubano Ismael Salas, ha vivido una carrera nómada, que dejó su natal Venezuela a los 17 años para irse a Japón y llega con la credencial del poder: siete de sus últimas ocho citas han finalizado antes de tiempo.
Mientras el inglés asoma su técnica y sus trampas, apareciendo como el púgil con más opciones, para no hablar ya de la ventaja de local, no posee la pegada ni el empuje del venezolano, que cae y se levanta con una facilidad pasmosa. Choques de estilos y también de voluntades.
Salvo contadas excepciones, este va siendo un año negro para el boxeo, donde las mejores peleas son aquellas que no se han producido, que viven apenas en la mente de los aficionados. Así que la cita Crolla vs Linares pudiera ser un remedio temporal -la cura es cosa de más largo- para revivir una pasión en horas bajas.
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Esta historia fue publicada originalmente el 23 de septiembre de 2016, 9:20 a. m. with the headline "El Niño de Oro de Venezuela busca un título mundial en el manicomio inglés."