Guerrero abandona su taxi para venir a Miami en busca de un título mundial
David Emanuel Peralta nunca sabrá definir qué le endureció las manos como piedras, las batallas implacables en los cuadriláteros de Argentina o los años aferrado al timón del taxi con el cual se ganaba la vida.
Pero el guerrero de Córdoba si recuerda qué estaba haciendo cuando recibió la llamada que habría de cambiarle su vida y llevarlo por el camino definitivo del boxeo en detrimento de su antiguo oficio.
"Me dijeron que si deseaba venir a Miami y convertirme en boxeador a tiempo completo'', explicó Peralta, de 34 años. "Yo estaba justo en medio del trabajo, conduciendo mi taxi y la noticia me pegó de golpe al principio. Toda mi vida no he hecho otra cosa que conducir y boxear, pero las dos a la vez''.
Desde que el 27 de agosto en una resultado que nadie esperaba ni predecía Peralta derrotó al establecido Robert Guerrero, la vida comenzó a cambiar de manera radical, al punto de convertirse casi en una celebridad.
La gente lo paraba en las calles de Argentina, le gritaban "campeón'', los otros taxistas sonaban sus bocinas cuando lo veían y quienes trabajaban con él se reían al decirle que antes era capaz de pelearse por un sandwitch y una coca-cola, y ahora lo haría por millones.
"Pero la fama no llegó sin sacrificio y tuve que decirle adiós por un buen rato a mi familia, a mi hijita'', reconoció Peralta, quien antes de su choque contra Guerrero jamás había combatido fuera de su tierra. "Aparte, en el taxi hacía buena plata, buena moneda, así que lo pensé varias veces hasta que decidí dar el paso''.
Después de identificar varios lugares y entrenadores, el equipo de trabajo de Peralta decidió que Miami y el técnico Germán Caicedo eran los ideales para llevar al cordobés a un nivel superior, al nivel de los campeones.
Con su gimnasio en pleno corazón de la ciudad, Caicedo es uno de los más respetados técnicos que ha moldeado a varios campeones del mundo y ha trabajado con figuras como Luis "King Kong'' Ortiz.
"A mí me dijeron que si quería vencer a los mejores debía entrenar con los mejores y en el poco tiempo que llevo acá veo que es cierto lo que me contaron de Germán'', reveló Peralta. "Espero estar de vuelta al ring para el 10 de diciembre y creo que todos verán a un boxeador muy mejorado''.
Por ahora, el único timón que utiliza Peralta es del auto en que se mueve por Miami, ahora con un estilo de vida muy diferente al de aquel trabajador que se levantaba a las 4:30 de la madrugada para transportar personas hasta las 5 de la tarde, día tras día, mientras encontraba espacios para entrenar.
"No puedo quejarme'', recalcó. "Dios me ha tocado con una varita mágica''.
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Esta historia fue publicada originalmente el 31 de octubre de 2016, 2:38 p. m. with the headline "Guerrero abandona su taxi para venir a Miami en busca de un título mundial."