Una tormenta de boxeo en Miami para derribar muros y prejuicios
Organizar una velada de boxeo en Miami es como caminar hacia el ojo de un huracán. No por gusto son pocos los empresarios que se deciden lanzar al ruido de un mercado pocas veces agradecido en compras de boleto y apoyo a los púgiles. La ciudad, no por casualidad, es un desierto lunar cuando se trata del negocio del dolor.
Pero los organizadores de Boxing Storm 2 están decididos a florecer esta zona árida con veladas llenas de talento local, como la de este viernes por la noche en el Hotel Double Tree del Miami Airport Convention Center.
"La primera edición de Boxing Storm nos demostró que sí hay un público que responde cuando el espectáculo es bueno'', expresó Michael Luzbet, uno de los encargados de llevar esta aventura a puerto seguro. "Si eres honesto con el fanático, responderá. Hay que hacer las cosas bien y seguido''.
El corazón de la edición inicial de Boxing Storm, celebrada en agosto pasado en el mismo lugar, y de la que verá la luz ahora es Yunieski González (17-2, 7 KO), un guerrero que ha está desarrollando una base de fanáticos como pocos de sus compatriotas.
Dentro de una temporada repleta de fracasos para muchos de los púgiles antillanos, González sube al ring por segunda vez en su propio patio, delante de su afición natural, en espera de bolsas y escenarios superiores.
"Agradezco la oportunidad de mantenerme en activo y, como quien dice, en el portal de mi casa'', apuntó el hombre de las 175 libras que enfrentará al ghanés Maxwell Amponsah (11-2, 10 KO). "Muchos cubanos han combatido una o ninguna vez en este 2016. Espero que todo comience a mejorar en el 2017 para todos. Por el momento, la cita mía es en Miami este viernes''.
Para esta segunda ocasión, los organizadores han mejorado algunos detalles, como la promoción, el contar con púgiles locales como Leider Peña y Yordan Frómeta, además de contar con más patrocinios que les permitan repetir la experiencia varias veces en las venideras temporadas.
Más allá de cualquier frase linda para salvar la ocasión, los promotores de Miami saben que no pueden confiarse solamente a los ingresos de la entrada general para cubrir gastos, aunque González es lo suficientemente conocido en el ámbito local y se espera una buena asistencia.
"Cuando sientes el compromiso de la gente que te quiere, eso te da impulsos para seguir adelante'', agregó González. "No lo niego, quiero pelear en HBO, pero que sea en Miami. Andre Ward lo hace en San Francisco, Terrence Crawford en Nebraska. Los cubanos tenemos Miami y eso tenemos que defenderlo a muerte''.
Queda por ver, entonces, si esta segunda tormenta de boxeo arrastra con los obstáculos de siempre.
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Esta historia fue publicada originalmente el 9 de noviembre de 2016, 5:40 p. m. with the headline "Una tormenta de boxeo en Miami para derribar muros y prejuicios."