Tragedia impulsa el deseo de gloria de pugilista en Miami
Ismael Barroso siempre ha encontrado en medio de la ferocidad del boxeo un remanso de paz para su espíritu, pero ahora más que nunca se ha refugiado en el deporte de los puños luego de la muerte a manos de unos ladrones de su esposa Leomarys Cermeño el pasado 23 de enero.
Con el corazón pesado, Barroso subirá al ring este viernes 13 de marzo en Westbury, Nueva York, para medirse al púgil de Burkina Faso Issouf Kinda (17-2, 7 KO) en una velada que verá su debut televisivo en SHOWTIME.
El venezolano (16-0-2, 15 KO) posee un récord invicto y entre los círculos del boxeo se le reconoce como uno de los secretos mejores guardados de este deporte, que quedaría expuesto al mundo en los próximos meses.
Luego de varios meses en Miami y bajo la guía del entrenador cubano, Osmiri “El Morito’’ Fernández, Barroso dice estar listo para dar el salto de calidad y cantidad que se le viene pronosticando desde hace tiempo.
¿Cómo has podido mantener la concentración tras la tragedia?
“Tú lo has dicho, una tragedia, pues a mi esposa la asesinaron para robarle un celular y unas prendas. Allá en nuestro pueblo de Barcelona, en Anzoátegui, todos sufrieron mucho. Cuando sucedió el crimen tuve que dejar el entrenamiento para correr junto a mis hijos. No quiero ni recordar esos días’’.
¿Y los niños están bien?
“Sí, son tres de tres, seis y 12 años. Afortunadamente sus abuelos se han encargado de ellos para que yo pueda dedicarme al boxeo. Imagínate, si antes dependían de mí, ahora no me queda otro remedio que ganar a toda costa. Mi motivación para salir adelante se ha multiplicado’’.
¿Qué sabes de tu rival africano?
“Realmente, no mucho. He visto algunos de sus videos y no veo nada que me preocupe, pero lo que ha sucedido es que la muerte de mi esposa lejos de destruirme me ha hecho más fuerte. Es como si tuviera una misión por cumplir para ella en el cielo y mis niños en la tierra’’.
Con todos los que hablo, me cuentan maravillas de ti, pero no sé si creerlas...
“Me considero un gran peleador que todavía no ha alcanzado su máximo potencial, pero que muy pronto llegará a ese punto donde el talento y la voluntad se juntan para lograr cosas grandes. Si hablan de mí, eso es bueno. Cuando el río suena’’.
Para aquel que no te ha visto, ¿cómo te describirías?
“Soy un peleador muy fuerte que va para adelante, dando guerra. Como dirían en Venezuela, soy un perro que cuando muerde no suelta la presa''.
Me cuentan que fuiste a Cuba cuando amateur y enfrentaste a varios cubanos. Aquí hay varios boxeadores ahora profesionales, ¿qué opinión te merecen?
“Son muy buenos guerreros. La técnica de los cubanos es diferente a la de la mayoría de los profesionales establecidos. Con ellos no se puede inventar porque te dan un baile. Se les puede vencer presionándolos, pero si te enredan en su boxeo técnico estás perdido’’.
Se afirma que a fines del 2015 irías por un título mundial ligero, ¿no es muy rápido?
“No, yo tengo mucha experiencia amateur y profesional, 30 años de edad y no puedo estar perdiendo el tiempo. El hecho de que pocos me conozcan no significa que no pueda enfrentarme y vencer a los mejores de mi división’’.
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Esta historia fue publicada originalmente el 10 de marzo de 2015, 3:48 p. m. with the headline "Tragedia impulsa el deseo de gloria de pugilista en Miami."