Boxeo

Púgil cubano enfrenta a la nueva sensación de las 175 libras en choque por su carrera

OLEKSANDR GVOZDYK (i) quiere seguir los pasos de Vasyl Lomachenko y ser campeón profesional.
OLEKSANDR GVOZDYK (i) quiere seguir los pasos de Vasyl Lomachenko y ser campeón profesional.

Después de pelear dos veces al amparo de Miami, Yunieski González acaba de estampar su firma en un acuerdo que pudiera ser decisivo en su carrera y lo llevará a un cuadrilátero en la lejana Maryland para enfrentar a un púgil que ya muchos llaman "la nueva sensación en las 175 libras''.

El cubano se medirá el 8 de abril a Oleksandr Gvozdyk como pelea coestelar de la velada de la cadena de televisión HBO, donde Vasyl Lomachenko defenderá su faja ligera frente a Jason Sosa.

Tanto Gvozdyk (bronce) como Lomachenko (oro) formaron parte de un equipo olímpico -sumen también a Oleksandr Usyk- en Londres 2012 que todavía es motivo de orgullo en Ucrania por las medallas ganadas.

Usyk y Lomanchenko son campeones profesionales y Gvozdyk ha prometido que antes de que finalice el 2017 retará al ganador de la posible -aunque muy difícil de producirse- revancha entre el ruso Sergey Kovalev y Andre Ward.

"Sabemos lo difícil que será este combate para Yunieski, pero confiamos en lo mucho que ha mejorado en estos tiempos'', expresó Michael Luzbet, uno de los managers del cubano. "Esta es una oportunidad que no podemos dejar pasar''.

Con un impresionante record amateur de 220-30, Gvozdyk resultó casi imbatible antes de pasar al mundo profesional, especialmente en las últimas dos ediciones de la Serie Mundial al amasar balance de 9-0.

Su palmarés profesional es todavía más impresionante, pues sus últimas tres presentaciones han sido contra legítimos guerreros de la división ligero pesada como Nadjib Mohammedi, Tommy Karpency e Isaac Chilemba, y a los tres los despachó por la vía rápida.

De manera curiosa, Gvozdyk jamás ha peleado como profesional en su país y toda su trayectoria la ha desarrollado en Estados Unidos bajo la guía del reconocido entrenador Robert García en su gimnasio de Oxnard, California.

González, por su parte, posee su cuartel general en Miami y ha puesto su carrera en manos del técnico Pedro Díaz, con el cual ha sumado dos victorias fulminantes por nocaut en el primer asalto.

Sin embargo, no puede decirse que Jackson Junior y Maxwell Amponsah están a la altura de un Chilemba -quien le aguantó a pie firme los 12 asaltos al poderoso Kovalev-, lo cual sitúa al ucraniano como favorito en la mente de algunos expertos.

"Con Pedro he cambiado muchas cosas y si han visto mi explosividad en esas dos peleas, sabrán la fuerza de mis manos, la rapidez de las combinaciones'', apuntó González en una entrevista reciente. "Estoy listo para enfrentar a los mejores de la división''.

Una división, por cierto, cada vez más complicada y difícil, repleta de talento establecidos y de figuras como Gvozdyk y el ruso Artur Beterbiev -se espera confirmación final para su choque contra Sullivan Barrera- que no creen en campeones como Ward o Adonis Stevenson.

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