Boxeo

De la Hoya pregona que con Canelo y Chávez Jr., la “guerra está garantizada”

Canelo Álvarez saluda a los aficionados durante la conferencia de prensa con el ex campeón mundial de los medianos Julio César Chávez Jr., el 23 de febrero del 2017, en el Minute Maid Park, en Houston, Texas, para anunciar su pelea del 6 de mayo del 2017 en el T-Mobile Arena en Las Vegas, Nevada.
Canelo Álvarez saluda a los aficionados durante la conferencia de prensa con el ex campeón mundial de los medianos Julio César Chávez Jr., el 23 de febrero del 2017, en el Minute Maid Park, en Houston, Texas, para anunciar su pelea del 6 de mayo del 2017 en el T-Mobile Arena en Las Vegas, Nevada. Hoganphotos/Golden Boy Promotions

“Cuando suben dos mexicanos al ring hay guerra garantizada”, pregonó Oscar de la Hoya durante la conferencia de prensa, el jueves en Houston, Texas, para promover la pelea entre el doble campeón mundial Saúl “Canelo” Álvarez y el ex campeón mundial Julio César Chávez Jr., el próximo 6 de mayo en Las Vegas.

El ambiente en el Minute Maid Park estuvo animado por un mariachi y por las bombarbas de los boxeadores y sus representantes que pronosticaron que será un combate sin cuartel.

“Esta pelea [Canelo vs. JC Chávez Jr.] fácilmente puede terminar en KO”, vaticinó el ejecutivo principal de Golden Boy Promotions, la promotora de la velada. “Quedan menos de 1,000 boletos para la venta [el T-Mobile Arena, donde se realizará la velada, tiene una capacidad de 20,000 personas]”.

Chávez Jr., nacido en Culiacán y con 31 años de edad, ingresó a la conferencia de prensa pisando fuerte.


“Tengo hambre de triunfo, nunca en mi mente existe la derrota”, exclamó el hijo del legendario campeón JC Chávez. “Y, aunque a mucha gente no le guste, yo soy el mejor boxeador en este momento”.

Guadalupe Valencia, representante de Chávez Jr., echó más fuego a la hoguera.


“Esta pelea es por el orgullo y por el legado”, aseguró Valencia. “No habrá tregua, no se podrá pestañar”.

Parece que Chávez Jr. ha tomado muy en serio el compromiso del 6 de mayo. En un momento se rumoreó que se había descuidado y había subido hasta las 180 libras. El jueves lucía en forma, y no parece que tenga problemas para dar el peso de 164.5 libras el día del combate.

“Estoy listo, es una gran oportunidad y no puedo desaprovecharla”, dijo Chávez Jr. “Prometo a todos que ganaré”.

José “Chepo” Reynoso y su hijo Eddy, entrenadores de Canelo, estuvieron más calculadores. “Se va a pelear por el honor”, replicó el padre.

Canelo no quiso entrar de frente al duelo verbal con Chávez Jr.

“No me gusta hablar mucho”, sintetizó. “Voy a prepararme al 100%”.

La gira promocional de la pelea lleva ya tres escalas, Ciudad de México, Nueva York y Houston, y el viernes será el cierre en Los Ángeles.

Canelo luce un récord de 48-1-1, 34 nocáuts y Julio César Chávez Jr. 50-2-1, 32 nocáuts. La pelea será a 12 asaltos y será transmitida en pago por ver.

De la Hoya anunció que el combate también podrá verse en circuito cerrado, y en algunos hoteles se montarán escenarios con pantallas gigantescas, bebida, comida y mariachis.

Chávez Jr. ha contratado al entrenador Nacho Beristáin, miembro del Salón de la Fama del Boxeo.

En diciembre pasado, sin embargo, cuando la pelea no se había firmado, Beristáin se inclinó por el boxeador de Guadalajara.

“Me inclinaría por Canelo, porque tiene velocidad, mejores combinaciones y ha estado peleando constantemente”, declaró Beristáin a ESPN en diciembre pasado. “Julito tiene apenas una pelea y hace poco lo noquearon, yo creo que Canelo se lo va a comer”.

En el 2016, Chávez Jr. solo peleó una vez, en diciembre, y venció por decisión unánime al alemán Dominik Britisch, en Monterrey.

El Canelo noqueó en su último combate, en septiembre pasado, al hasta entonces invicto Liam Smith, ante más de 51,000 fanáticos en Dallas, Texas.

Siga a Luis Sánchez en Twitter: @luisfsanchez6

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