Boxeador cubano vence y convence en su primera pelea como estelar de una velada
Con la responsabilidad de llevar sobre sus hombros el peso de la velada, Leduán Barthelemy (13-0, 7 KO) se ocupó de que sus puños pusieran la nota más alta el martes por la noche en el programa de Premier Boxing Champions.
Era la primera vez que Barthelemy era designado para ser estelar y no decepcionó a su equipo de trabajo al vencer por nocaut técnico en el noveno asalto al dominicano Reynaldo Blanco y borrar dos actuaciones previas en las cuales dejó algunas dudas.
Por esta vez no quedó ninguna sobre el ring, pues el menor de los Barthelemy llevó el pulso de la acción y sacó ventaja en la mayoría de los asaltos frente a un oponente que se vio superado por el boxeo del rival y su propia fatiga.
Desde el inicio, Blanco contemplaba una carrera cuesta arriba ante un hombre que lo superaba en alcance y estatura, lo cual se conjugaba con su enorme esfuerzo el lunes para hacer de manera desesperada las 130 libras, un peso al cual no estaba habituado.
Sabía el dominicano que su único recurso era presionar en los primeros rounds, provocar una sorpresa y desajustar a Barthelemy, tendiéndole trampas, invitándolo al cuerpo a cuerpo con sus gestos y su boca.
El cubano, sin embargo, pocas veces se dejó seducir por los cantos de pelea y se mantuvo a buen recaudo con su jab constante y una zurda, que si bien no estuvo muy activa, cuando hizo impacto, hizo daño.
Si Barthelemy dominaba los dos primeros asaltos ajustado a su plan, Blanca parecía llevarse los dos siguientes forzando el paso, provocando la bronca, presionando en lo posible, porque sabía que abismo estaba a punto de abrirse debajo de sus piernas.
Y se abrió. A partir del quinto asalto Blanco comenzó a bajar la intensidad, mientras Barthelemy retomaba el control del cuadrilátero y comenzaba a combinar de manera más efectiva, algo que se reflejaba en el rostro molido del dominicano.
Antes de que comenzara el noveno asalto, el entrenador de Blanco le había advertido que si no enseñaba algo más, le iba a parar la pelea. "Piensa en tu gente'', le espetó el técnico, "vamos con todo''.
Pero en ese todo no quedaba nada y el primer conteo no tardó en llegar. Justo cuando Blanco escuchaba el correr de los números, de su esquina le pedían que no se levantara y pusiera fin a la agonía. El de Quisqueya desoyó la recomendación y volvió a combatir solo para recibir un peor castigo, hasta que llegó la toalla salvadora.
Barthelemy, por su parte, necesitaba un triunfo así, que levantara los ánimos y las apuestas y encarrilara su temporada para mirar con más calma el resto de un 2017 en el cual espera combatir un par de veces más.
Esta vez, en su segunda cita en las 130 libras y de la mano del profesor Ismael Salas, no hubo duda alguna.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de marzo de 2017, 11:44 p. m. with the headline "Boxeador cubano vence y convence en su primera pelea como estelar de una velada."