Boxeador cubano se impone a rival caótico en el ring y dedica el triunfo a campeón fallecido
El hijo de Fefita lo hizo de nuevo. Con golpes limpios y demoledores, Sullivan Barrera (19-1, 14 KO) se impuso por nocaut técnico en el quinto asalto a Paul Parker y recordó, en el momento del triunfo, a otro potente boxeador como él.
Barrera, quien se impuso con bellas combinaciones y una mano derecha como pocas entre los guerreros cubanos, le dedicó su victoria en Connecticut a Angel Espinosa, uno de los grandes boxeadores cubanos de todos los tiempos.
"Quiero dedicarle mi éxito a Angel Espinoso, quien fue uno de mis ídolos'', comentó Barrera. "El ha sido una de las razones por la cual hoy estoy aquí. Su muerte ha dejado un vacío entre los boxeadores cubanos''.
Como Espinosa en sus buenos tiempos amateurs, Barrera continuó su sólida marcha en el pugilismo profesional y ahora podrá sentarse a pensar, junto con su equipo de trabajo, en su próximo oponente.
Uno de los mejores exponentes en la división ligero pesada, Barrera comenzó algo tímido en los primeros dos asaltos, debido a que había calentado fuerte y vuelto a desacelerar en los camerinos porque la pelea previa llegó a su límite de tiempo.
Pero una vez que sonó la campana del tercer round, su actitud mental cambió por completo y arrastró a su cuerpo a un combate mejor organizado, con combinaciones claras y precisas que fueron minando a Parker.
Si al principio un cabezazo llevaba al estadounidense a poner rodilla en tierra y recibir un tiempo de cinco minutos para reponerse -Barrera también fue víctima de otro-, luego eran los impactos los que le obligaron a buscar protección en los conteos.
Dos veces vio Parker como los dedos del árbitro se convertían en números hasta que no quedó otro remedio que detener las acciones, porque Barrera era ya una avalancha incontenible.
"Esto va para mi gente de Guantánamo'', gritó Barrera luego de que el árbitro le levantara la mano. "La clave de este victoria es el trabajo que hicimos en el gimnasio. Parker es un boxeador valiente, pero sin técnica. No tiene estilo depurado y eso originó los cabezazos''.
La pelea fue, sin duda, una muestra del crecimiento de Barrera como profesional, pues si bien Parker llegaba sin un bagaje técnico apropiado, su estilo en desorden planteaba algunos problemas, sobre todo con los volados de derecha, y luego un cambio a la zurda.
Pero el cubano no se desesperó, escuchó la voz de Derrick Santos en la esquina y supo ajustar su plan hasta que sus manos hablaron lo necesario para poner el combate a buen recaudo.
Y ahora que ganó su pelea en el ring, el hijo de Fefita debe alistarse para otra cita más placentera: su boda.

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de abril de 2017 a las 0:45 a. m. con el titular "Boxeador cubano se impone a rival caótico en el ring y dedica el triunfo a campeón fallecido."