El viejo león contra la nueva fiera, la división pesada se sacude del letargo con este enigma
Moribundo para algunos, renqueante para otros, el boxeo parece vivir un momento interesante con la pelea entre los pesados Vitali Klistchko y Anthony Joshua que ha despertado un interés global superior, incluso, a la de Floyd Mayweather y Manny Pacquiao.
Con un estadio majestuoso como el Wembley vendido hasta la bandera -más de 90,000 boletos en minutos- y compras de Pago Por Ver que solo en Inglaterra pudieran llegar a dos millones de unidades adquiridas, Europa y parte de los Estados Unidos se están volcando a esta cita como hacía tiempo no se veía en este peso.
Si Sky Sports llevará la batuta televisiva en el viejo continente, el público de acá podrá presenciar la acción luego de que SHOWTIME y HBO solucionaran una larga disputa. La primera cadena pondrá el combate en vive sobre las 4:00 pm y la segunda la repondrá de manera diferida a las 11:00 pm
Para muchos se trata de un instante histórico. Esperan asistir al cambio de guardia oficial en la división máxima. Tyson Fury le ganó a Klitschko en una pelea deslucida, Joshua pretende enviar al retiro definitivo al gigante de Ucrania.
Se trata de la batalla entre el viejo león y el nuevo aspirante a liderar la manada y quedarse con las mejores hembras, que en este caso serían las mejores bolsas, las mayores oportunidades. Joshua se pinta solo como el futuro entre los mastodontes. Klitschko presenta un pasaporte con olor a pasado.
Joshua lo tiene todo para imponerse. Un físico impresionante, carisma, una medalla de oro olímpica, 18 victorias sin derrota y todas por la vía del nocaut. Su poder es impresionante, su personalidad avasalladora sin caer en la pedantería. Se muestra como el nuevo Golden Boy.
Klitschko fue el propietario durante mucho tiempo del cetro más emblemático que el boxeo puede ofrecer. Se le criticaba de aburrido, de robótico, pero se enfrentó a todos y a casi todos los bajó del cuadrilátero hecho ripios, abatidos por la fuerza de un jab constante y brutal, como una mandarria.
El ucraniano afincado en Alemania -otro país alterado por este combate- afirma que no ha dicho la última palabra y que será capaz de convertirse en el segundo hombre ganador de una faja profesional pesada, cuando ha doblado los 40 años. El único hasta el momento ha sido George Foreman, cuando venció a Michael Moorer en 1994.
Klitschko lleva de su lado la experiencia, sus 25 victorias en peleas de título mundial y sus 18 defensas consecutivas entre el 2005 y el 2015. Pero ante Fury, un oponente sin mucho, se le vio letárgico, ajeno y lejano. Como si quisiera retirarse y no lanzar un golpe más.
Joshua acude con el poder. Sus peleas promedian 2.4 rounds de duración. Es el número tres entre los boxeadores activos que más utiliza el jab y desembarca 18.2 golpes por asalto, tres más que el heavyweight promedio. Pero jamás ha enfrentado a nadie con el historial de Klitschko.
La pregunta principal gira, entonces, sobre la posibilidad real de ver un cambio de guardia en la división, si se entronizará el joven león o si al viejo monarca le queda un último zarpazo. Eso es lo que quedará respondido en Inglaterra, donde el boxeo vive una luna de miel que envidian otras partes del mundo.

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de abril de 2017, 2:50 p. m. with the headline "El viejo león contra la nueva fiera, la división pesada se sacude del letargo con este enigma."