Después del circo, un verdadero duelo llega al ring con Canelo vs. Golovkin
Después de la tormenta mediática del circo, viene ahora el verdadero huracán del boxeo. Saul “Canelo” Álvarez y Gennady Golovkin han prometido restablecer los verdaderos fundamentos del deporte con una pelea que pudiera entrar en la categoría de leyenda, recordada por mucho tiempo.
¿Cuántas veces el boxeo no regala una pelea de dos de los mejores en su peso? Una cita así, de dos guerreros en lo mejor de su arte es como esas flores exóticas que abren una vez en mucho tiempo, sin que sepamos cuando volveremos a presenciar un espectáculo de tal magnitud.
Queda por ver cuánto daño financiero le ocasionará la anterior cita de Pago Por Ver en la que Floyd Mayweather derrotó a Conor McGregor. Los verdaderos fanáticos del boxeo saben que este sábado no veremos fuegos artificiales ni una puesta en escena, sino una pelea pura y dura.
Están en juego muchas cosas: el título mediano del asiático, el legado del mexicano y sobre todo el derecho a ser el propietario de una nueva era. La anterior perteneció, quiéranlo o no, a Mayweather. La nueve viene acompañada de poder más que de técnica. El ganador quizá no sea el mejor libra por libra, pero será reconocido como el verdadero rey del deporte.
Golovkin venía reclamando ese título durante su racha de 23 nocauts consecutivos, antes de que su cita en marzo contra Daniel Jacobs exhibiera ciertas grietas en su aura de dominador, de gladiador invencible.
A pesar de todo, el kazajo sigue siendo una figura imponente, que con su sonrisa de niño torpe y su inglés entrecortado -y hasta un español incipiente- se ha convertido en un favorito de los fanáticos, mal acostumbrados por su manía de derribar oponentes, de cortar el cuadrilátero como nadie.
Una mirada primera diría que el Triple G lleva las de ganar. Esto, sin embargo, no vendería la pelea, no la haría más potable al paladar del público. La pelea se compra por su paridad, por la creencia de que Canelo posee las herramientas suficientes para probarles, de una vez y por todas, su talento a aquellos que tanto han dudado de su calidad.
Alvarez no es aquel mozalbete que fue humillado por Mayweather, tampoco ese que no pudo solventar el enigma de Erislandy Lara. El mexicano ha crecido dentro y fuera del ring, sus combinaciones se han vuelto más letales, acumula más experiencia y tendrá al público de su lado.
La visión de dos hombres de este calibre se antoja magnífica. Golovkin resulta del tipo ortodoxo, que utiliza el jab como una mandarria en el rostro antes de descargar la derecha. Canelo gusta más de atacar al cuerpo con ganchos devastadores. Va a ser muy difícil que la pelea agote el máximo de tiempo.
Si me obligaron a una predicción, diría que ganará Triple G por nocaut. Tras dos primeros ronds con alguna timidez, ambos desencadenarán su potencia hasta que del octavo en adelante se impondrá la voluntad más que el físico. La caída vendrá no por un golpe individual sino por la acumulación. Al final ganará el boxeo.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de septiembre de 2017, 1:20 p. m. with the headline "Después del circo, un verdadero duelo llega al ring con Canelo vs. Golovkin."