Sin excusa ni pretexto, Rigondeaux vs. Lomachenko es una realidad en Nueva York
Guillermo Rigondeaux (17-0, 11 KO) le cortó el ring mediático a Vasyl Lomachenko y acaba de apuntarse su primera victoria sin tirar un golpe. Los campamentos del campeón cubano y del titular ucraniano alcanzaron un acuerdo para medirse el 9 de diciembre en una pelea de ribetes históricos.
Concertada en las 130 libras, un peso afín a Lomachenko (9-1, 7 KO), la cita será en el Madison Square Garden de Nueva York, ciudad donde Rigondeaux conquistara su más resonante triunfo sobre Nonito Donaire.
"Ya es oficial, mi gente'', comentó Rigondeaux, rey de las 122 libras de la Asociación Mundial en su cuenta de twitter. "Lomachenko no tomó el camino fácil de escaparse como otros cobardes en el boxeo''.
Cuando se comenzó a hablar de este posible choque, muchos creyeron que sería imposible por la existencia de varios obstáculos, uno de ellos el ex promotor de Rigondeaux y actual de Lomachenko, Bob Arum.
Evidentemente, Arum ha cedido a la presión de los aficionados en redes sociales y del propio Lomachenko, a quien le atrae la posibilidad de vencer a alguien que, como él, posee dos títulos olímpicos.
Eso sí, sin ceder una libra en el peso donde es campeón.
"No quiero escuchar nada sobre la ventaja [de Lomachenko] en el peso'', agregó el vencedor de las citas estivales de Sidney 2000 y Atenas 2004. "Yo pedí esta pelea y finalmente la logré. Ya está aquí''.
Si en principio había alguna reticencia con la diferencia de libras, Rigondeaux estuvo luego listo para aceptar la pelea sin condiciones y como muchísima mejor opción que una revancha contra Moisés Flores, luego de una primera entrega finalizada en un no-contest.
Si a Rigondeaux le ha afectado enormemente la poca actividad y la calidad de los rivales en los últimos tiempos, a Lomachenko tampoco le ha servido de mucho un par de victorias recientes contra Jason Sosa y Miguel Marriaga.
El ucraniano ha enfrentado un creciente estado crítico que le exige oponentes de mayor calado para medir de una manera más correcta sus innegables atributos boxísticos y su creencia de pertenecer a los mejores libra por libra del momento.
"Han sido largas conversaciones para llegar a este acuerdo, pero estamos cumpliendo con el pedido de Rigo y de los fanáticos'', explicó Alex Bornote, consejero del campeón de Santiago de Cuba. "Esta pelea encierra una importancia capital para ambos. Nunca antes habíamos visto un choque donde estuvieran dos campeones con cuatro títulos olímpicos''.
Si Rigondeaux es considerado un prodigio defensivo y un artista del contragolpe, Lomachenko posee una inteligencia pugilística y un nivel de improvisación que envuelve este combate en un tejido muy interesante y enigmático.
"Les estamos dando a los fanáticos lo que pedían'', afirmó a su vez Lomachenko, rey de los olímpicos de Beijing 2008 y Londres 2012, quien afirmó sentirse honrado de esta cita en su cuenta de twitter. "Hagamos esto''.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2017, 2:30 p. m. with the headline "Sin excusa ni pretexto, Rigondeaux vs. Lomachenko es una realidad en Nueva York."