Ni lo odies ni lo maldigas, el boxeo sobrevivirá a todo, incluso a Canelo y GGG
Ni veo ni compro boxeo. Estoy cansado de robos y de mafias. Debía desaparecer o al menos ser investigado por el gobierno federal…¿sigo? Me sobra espacio para enumerar las diatribas, justificadas en la mayoría de los casos, por quienes sienten el aguijón de las malas decisiones, de los escándalos repetidos.
El sentimiento antiboxeo vive su momento más álgido. La indignación parece desbordarse con ese empate discordante entregado en el choque de Gennday Golovkin y Saúl "El Canelo'' Alvarez. Incontenible, se vierte por encima de expertos y aficionados, salvo aquellos -prensa y ejecutivos del campamento mexicano- aferrados en su mente febril a la justeza invisible y falsa de aceptar lo inaceptable.
A pesar de los pesares, conmigo no cuenten para formar parte del pelotón de fusilamiento, ni de la turba dispuesta a linchar un deporte cruel y bello a la vez, capaz de entregar una acción única como el nocaut, inigualable en cualquier otra disciplina, que ciertamente necesita una policía protectora y reguladora, mas no su desaparición.
Todos los que claman robo en lo que presenciamos el sábado, poseen el derecho del mundo para proclamarlo a los cuatro vientos. La jueza Adalaide Byrd requiere ser echada sin miramientos por irresponsable. Lo que no se puede despedir es el boxeo, que sí cumplió su parte y nos regaló 36 minutos de emoción que pagaron los $80 del Pago Por Ver. Y tal vez nos quedamos debiendo.
RECORDADO POR MUCHO TIEMPO
Este choque de Canelo vs. GGG lo recordaremos por mucho tiempo, por lo bueno y lo malo. Por la terrible tarjeta de 118-110 y por los intercambios furiosos, por la danza macabra encima del cuadrilátero. Valió la pena la travesía, el camino asalto tras asalto, aunque ciertamente decepcionara el final luego del final, la lectura del fracaso de la inocencia.
¿Será que habremos de ver el boxeo solo en su porción de pelea y quitar importancia a las decisiones? Hace poco vimos un desastre similar en una pelea de Antonio Margarito. Los ejemplos son muchos y duelen, pero el boxeo parece seguir adelante contra sí mismo y aquellos que administran sus veredictos.
Cada Comisión Atlética es una isla en sí misma, un feudo en cada estado de la Unión Americana, donde cambian leyes y visiones de acuerdo a la geografía, sin que nadie supervise, sin que se revisen procedimientos. A diferencia de las Grandes Ligas y otros circuitos profesionales, la indagación gubernamental apenas es visible en el boxeo, y eso debe cambiar.
¿Por qué nos mentimos a nosotros mismos y volvemos sobre nuestros pasos a la hora de comprar un Pago Por Ver? Los conozco por decenas, amigos queridos y otros no tanto, que se inflaman a la hora de rechazar al próximo PPV porque el anterior -como este Canelo vs. GGG- los dejó en estado puro de decepción y duda. Son los primeros que cuando se anuncia el precio del nuevo, corren a asegurar la cara señal de televisión.
PARTE DE LA HUMANIDAD
El boxeo, nos guste o no, forma parte del tejido humano. La pelea a puños está en nosotros desde los albores de la civilización. También la mentira. El boxeo ha vivido momentos mejores y peores, como cuando la mafia mantenía un cerrojo hermético y quitaba y ponía campeones.
Basta ver la actuación de Marlon Brando -un púgil obligado a tirarse y perder- en 'Nido de Ratas' para experimentar ese estado de cosas o recordar la paliza al entrenador Ray Arcel por negarse a seguir los dictados del crimen organizado. El boxeo puede ser lo más oscuro del mundo, pero no pierde su aura de encantador de serpientes.
Así que no vengan a invitarme a la hoguera pública, al cadalso de un deporte que, más allá de sus opacidades, mantiene una fascinación por el espectáculo de la sangre y el fuego. Canelo y GGG lo dieron todo y nos regalaron el boxeo. Son otros los que traen las manchas. A esos, a los que llenan las boletas o arreglan las cosas en los cuartos traseros, hay que sacarlos a como de lugar. Así que si me van a matar, háganlo por iluso.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de septiembre de 2017, 7:18 a. m. with the headline "Ni lo odies ni lo maldigas, el boxeo sobrevivirá a todo, incluso a Canelo y GGG."