El afortunado Bivol defiende su faja de regalo bajo la lupa de Sullivan Barrera
Ojalá Sullivan Barrera (20-1, 14 KO) tuviera la suerte de Dmitry Bivol. El ruso no solo iba a pelear por un título del mundo, esquivando al cubano en la movida, sino que recientemente fue elevado a campeón regular de la Asociación Mundial del Boxeo. De pronto, no se trata de batallar por la faja. Ahora va a defenderla.
Bivol (11-0, 9 KO) enfrentará este sábado en Mónaco al australiano Trent Broadhurst, quien por arte de magia o, mejor dicho, las artes de la AMB, recibió el derecho de medirse al novel campeón, a pesar de ubicarse en el puesto 11 del ranking ligero pesado. Así como lo lee: el puesto 11.
¿Cómo sucedió esto? Es uno de los grande misterios de la humanidad, como la construcción de las pirámides o el surgimiento del la vida y los planetas. O tal vez no tenga una explicación tan complicada, una respuesta que debería encontrarse en las oficinas de la AMB.
El australiano (21-1, 12 KO) nunca ha peleado fuera de su isla-continente y por lo poco visto de él no aparece como alguien que pueda complicar mucho a Barrera, quien desde el principio mostró su desacuerdo con este arreglo, primero para buscar al campeón y ahora para defender una corona no ganada en el cuadrilátero.
Bivol tampoco ha enfrentado la calidad de oponentes del cubano, vencedor de Vyacheslav Shabranskyy, Karo Murat, Jeff Lacy o Joe Smith Jr., pero el ruso es uno de los nuevos niños bonitos de HBO, una cadena sedienta de talento y figuras tras la estampida de Top Rank a ESPN.
Sin duda, SHOWTIME le ha ganado la partida a HBO con carteleras más atractivas y una programación más constante. Bivol, de 26 años, es considerado uno de los futuros de las 175 libras, el nuevo Sergey Kovalev que viene a restablecer orden en la división tras el retiro de Andre Ward.
Primero habría que preguntarle a Barrera, quien el 25 de noviembre se mide en el Madison Square Garden de Nueva York al dominicano Félix Varela (15-1, 13 KO) en la misma velada de HBO donde Kovalev chocará contra Shabranskyy. Algo, indudablemente, se está cocinando en los círculos cerrados de la televisora.
Si la AMB mantiene su palabra, el ganador de Bivol vs. Broadhurst tiene una cita prefijada para el 30 de abril del 2018 con Barrera, para quien ya es hora de coronarse por derecho propio, sin que intervengan las políticas palaciegas que suelen descarrilar el boxeo.
Por lo pronto, vale la pena presenciar este encuentro en el mínimo principado de Europa para comparar estilos con el de Barrera y sacar algunas cuentas mentales. Esperemos que la AMB no retroceda sus pasos y en abril se haga justicia.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de noviembre de 2017, 3:30 p. m. with the headline "El afortunado Bivol defiende su faja de regalo bajo la lupa de Sullivan Barrera."