Alguna vez su nombre significó mucho y hablaba de ganar billones, hoy batalla por sobrevivir en el ring
Adrien Broner puede ir ahorrándose la palabrería hueca. Ahorrarse y ahorrarnos, por ejemplo, cuanto ha cambiado desde su última derrota, la fortaleza de su mente, el enfoque que, ahora sí, ha llegado finalmente. Hemos perdido la cuenta de sus promesas, de sus intentos y nos quedan sus fracasos.
Tanta que era la esperanza de Broner y solo quedan restos chamuscados de su talento enorme, desperdiciado en problemas ajenos al cuadrilátero, en riñas con otros personajes turbios y oscuros, como él. Habló de ganar billones y posiblemente termine en la ruina, si es que ya no lo está.
Y así y todo queda la sensación de que este sábado (SHOWTIME) Broner lleva ventaja sobre Jessie Vargas, que al menos es el hombre con más capacidades, especialmente porque no enfrenta a alguien con la hoja de servicios de Mickey García, quien lo destruyó por completo.
Parece que lleva una eternidad en el ring, pero Broner solo posee 28 años y no se debe pasar por alto el cambio de entrenador en su esquina, ahora comandada por Kevin Cunningham, un técnico de palabra fuerte y dirección dura. Atrás quedó el permisivo Mike Stafford.
Muchas de las cosas que hace Broner mueven a risa y, sin embargo, Broner todavía no acaba de convertirse en un chiste de los malos. De alguna forma aún comanda respeto, le queda algo de boxeo. ¿Cuánto? Eso es algo debatible y de lo cual tendremos una medida más exacta este sábado.
Vargas, por otra parte, debe convencernos de que es algo más que un sólido guerrero. En sus dos enfrentamientos contra oponentes de nivel, Timothy Bradley y Manny Pacquiao, dejó que desear. Quizá pueda aprovechar a un Broner en descenso, con heridos invisibles de su derrota contra García.
Una persona con un corazón de oro e involucrado en causas sociales, Vargas debe probar que está listo para adentrarse en la elite de la división welter. Un triunfo sobre Broner indicaría que camina en esa dirección. Un fracaso probaría ser muy costoso.
A Vargas se le considera un boxeador inteligente, que sabe escoger su distancia y desembarcar sus golpes. Le falta esa victoria icónica y recordable, ese momento de llegada al puerto de los grandes.
Este combate realmente se muestra parejo. En otros tiempos Broner hubiera sido el favorito de lejos. Las cartas últimamente han estado en su contra y eso ha nivelado las apuestas y las percepciones. El mismo ha tirado sus dados y los números no han salido de la manera que esperaba.
Si Cunningham logra mantener la mente de Broner enfocada, el chance está ahí para el boxeador que se hace llamar "El Problema'', pero si insiste en sus payasadas y terquedades, la noche definitiva habrá llegado para aquel que alguna vez se vendió como el sucesor de Floyd Mayweather y hoy carece de trono.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de abril de 2018, 0:14 p. m. with the headline "Alguna vez su nombre significó mucho y hablaba de ganar billones, hoy batalla por sobrevivir en el ring."