Boxeo

La magia de técnico cubano no aparece en vergonzante derrota de púgil inglés

DAVID HAYE va a la lona ante un golpe de Tony Bellew en la pelea de este 5 de mayo en Londres.
DAVID HAYE va a la lona ante un golpe de Tony Bellew en la pelea de este 5 de mayo en Londres.

Si él no se ha dado cuenta, que alguien se lo diga. La carrera de David Haye terminó justo en el momento en que su cuerpo cedió en el quinto asalto ante los golpes de Tony Bellew. Quizá había finalizado mucho antes, solo que nadie lo sabía, menos este pintoresco guerrero inglés que hoy es apenas una sombra de lo que fue.

La carrera de Hyde tuvo su punto final este sábado en Inglaterra luego de que su anhelada revancha ante Bellew acabara en peor manera de aquella primera entrega en marzo del 2017. Si sigue combatiendo a partir de este punto, solo le aguardará el ridículo.

Bellew hizo lo que le vino en gana contra Hyde, lo derribó en par de ocasiones en el tercero y lo tuvo a su merced hasta ese quinto round cuando un gancho de izquierda pareció abrir un abismo en su futuro y obligó al árbitro a detener las acciones por completo.

Un resultado adverso para Haye y también para su entrenador cubano Ismael Salas, quien esperaba ser un factor importante en el renacimiento del inglés, que había peleado poco y mal en los últimos cuatro años.

Salas ha estado en la esquina de 19 campeones mundiales, los ha formado en las cuatro esquinas del planeta, pero aquí llegó a un callejón sin salida, porque a Hyde no le espera otra cosa que el retiro y el olvido. Continuar en los cuadriláteros sería un asunto engorroso, donde el técnico antillano no tendría nada que buscar.

De nada debe avergonzarse Salas, solo de haber elegido a un pupilo sin panorama y sin ámbito. Quizá se engañó por alguna sombra del pasado, tal vez pensó que la magia que había obrado con Jorge Linares saldría a relucir una vez más con Hyde. Pero uno no es el otro. Ni en la entrega ni el sacrificio.

¿Quién sabe qué sucede con los hermanos Rancés y Leduán Barthelemy? Les aguarda una reunión seria a los tres, pero será un triste espectáculo contemplar a Linares sin Salas en la pelea de su vida el próximo sábado contra Vasyl Lomachenko. El cubano debió estar ahí. Hyde, por mucho que pague, no merece estar en la misma oración que el venezolano.

Ambos, Linares y Salas, surgieron de las sombras, lograron un título del mundo, trabajaron mucho para estar en una situación como esta para que, llegado el día, tomaran rumbos diferentes y divergentes.

Va a ser difícil para Salas contemplar esa pelea de Linares versus Lomachenko. Después de todo, él moldeó esa arcilla que ahora pudiera desmoronarse. Tal vez no se un error monetario, pero sí de cálculo deportivo. Y ahí va el castigo y la penitencia.

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de mayo de 2018, 7:31 p. m. with the headline "La magia de técnico cubano no aparece en vergonzante derrota de púgil inglés."

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