¿Lomachenko o Crawford? Quién pudiera ser el próximo rival de Pacquiao tras su gran noche en Kuala Lumpur
Cuando parecía que llegaba la noche de Manny Pacquiao caímos en cuenta de que asistíamos a su renacimiento. Justo en el momento en que las dudas abundaban, la leyenda nos hacía recordar que no todo había terminado. Al filipino le queda otra velada más bajo los grandes reflectores.
Pacquiao (60-7-2, 39 KO) jugueteó con Lucas Matthysse (39-5, 36 KO), el sábado en la noche. Después de un par de conteos decidió que ya era suficiente y en el séptimo maduró tanto al argentino que al árbitro Kenny Bayless no le quedó otro remedio que ponerle un pare al sufrimiento y la humillación.
De pronto, el hombre de 39 años, el que había abandonado al entrenador Freddie Roach, el que perdió de manera controversial ante Jeff Horn en su presentación previa recuperaba algún balón de oxígeno y redescubría el poder del nocaut que no experimentaba desde el 2009.
Pero no solo eso. Ahora los aficionados de boxeo salivan con el paso que pueda dar Pacquiao y su empresa Top Rank cuando las sesiones del senado de Filipinas le permitan regresar al cuadrilátero en la segunda mitad del 2018. Las opciones son muchas y todas excitantes.
-¿Enfrentaría a Vasyl Lomachenko, quien ha dejado entrever que por el dinero correcto estaría dispuesto a subir a las 140 libras?
-¿Enfrentaría a Terence Crawford, ese prodigio joven que limpió la división ligero welter y ahora busca hacer lo mismo en las 147 libras?
-¿Enfrentaría a Errol Spence Jr., a Danny García, a Keith Thurman, Shawn Porter, le daría una revancha a Horn...?
Cualquier rumor que salga del campamento de Pacquiao será seguido con mucha atención. Eso es lo que hace una victoria rotunda y convincente. Eleva al victorioso y lo coloca en posición ventajosa para negociar.
El filipino sigue siendo, como lo demostró ante Matthysse, un hombre peligroso, pero todos esos jóvenes leones sienten que poseen una oportunidad legítima de superarlo. Su éxito ante el argentino le renueva el respeto, pero no le disminuye la lista de retadores. Y eso es lo bueno de esta ecuación.
Ya habrá tiempo para hablar de esto. Por ahora, solo queda admirar este prodigio del boxeo que lleva 23 años en un deporte terrible y espectacular, que nos ha regalado noches inolvidables y al que todavía le queda cuerda para seguir siendo el PacMan.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de julio de 2018, 2:58 a. m..