Clase magistral del campeón de campeones en el peso crucero en Moscú ante la fuerza bruta
La fuerza bruta es importante en el boxeo, pero un boxeo sin inteligencia puede ser de todo menos deporte. Oleksandr Usyk (15-0, 11 KO) ofreció el sábado en la noche una clase magistral y rescate en una jornada monumental ese tipo de arte que a veces se pierde y en otras es visto como cobardía o, peor, apatía.
Con una técnica fuera de duda y una ejecución perfecta, el ucraniano derrotó en Moscú por decisión unánime a Murat Gassiev (26-1, 19 KO) para convertirse en campeón indiscutido del peso crucero en la primera edición de la Súper Serie Mundial de Boxeo, además de ganar una bolsa millonaria y el trofeo Muhammad Alí.
Desde que sonó la campana, el campeón olímpico de Londres 2012 abrumó a su oponente con una lluvia de combinaciones que llegaron desde todos los ángulos y posiciones, gracias a movimientos de piernas precisos, de coreografía, que se convirtieron en otra prueba más del talento del rey.
En múltiples ocasiones Usyk utilizó un jab repetido como preludio de su mano izquierda que penetraba las defensas de un Gassiev sorprendido y frustrado ante la coraza que le impedía hacer el tipo de pelea que a él le gusta.
A veces parecía que el ruso estaba en condiciones de iniciar algún tipo de contraataque, pero Usyk se adelantaba a sus pensamientos y volvía a peinar su cuerpo con golpes constantes que le rompían el ritmo y le robaban cualquier idea a Gassiev.
Se esperaba mucho más de Gassiev, quien lució muy bien en su pelea anterior contra el cubano Yunier Dorticós, aunque ahora se vio indefenso, sin estrategia y sin responder a las indicaciones del entrenador Abel Sánchez en la esquina.
De acuerdo con CompuBox, Usyk desembarcó el 72 por ciento de sus golpes (252 de 939) para sobrepasar a Gassiev con un 29 por ciento (apenas 91 de 313). El ucraniano acertó con 99 de sus 519 jabs y ganó en el apartado de los golpes de poder 153-82.
Al final, no podía suceder ningún tipo de sorpresa en Moscú, lo cual explicó las tres tarjetas de 119-109, 119-109 y 120-108 que consagraron una gran actuación como punto culminante de un tremendo torneo.
Queda por ver, entonces, cómo quedarán las llaves para la segunda edición de la Súper Serie de Boxeo, pero quienes las integren tendrán la vara muy alta, porque esta actuación de Usyk fue soberbia. Algo para el recuerdo.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de julio de 2018, 7:08 p. m..