Boxeo

Luego de la tragedia, boxeador cubano ha destruido dos familias

MARCOS FORESTAL pudo haber tenido un futuro como boxeador.
MARCOS FORESTAL pudo haber tenido un futuro como boxeador.

Una persona muy cercana a Marcos Forestal definió su situación con una frase lapidaria: “ha destruido a dos familias’’, tras el accidente de tránsito que dejó sin vida a una madre embarazada y huérfanos a sus cuatro hijos en la ciudad de Hemet, California.

Fuentes cercanas a la familia de Forestal revelaron que sus dos hermanos en los Estados Unidos y su padre en Cuba no encuentran consuelo, luego de que el boxeador fuera arrestado por supuestamente haber provocado la tragedia bajo la influencia del alcohol.

“Todos están llorando y con el corazón oprimido, especialmente el viejo Forestal en Guantánamo’’, indicó la fuente. “Su hermana habló con Marquitos en la prisión y él también se encuentra sumido en una gran tristeza. Esta es una de esas situaciones en la que no gana nadie’’.

La ironía es que Forestal había decidido escapar en Estados Unidos para tener un futuro mejor y ayudar a su familia.

Pero si mal se encuentra la familia de Forestal, qué puede decirse de la de Kristil Kincaid, la madre embarazada de una criatura de ocho meses, que falleció a consecuencias del accidente.

Kincaid, de 29 años, residente en San Jacinto, casada y madre de cuatro hijos, dos hembras y dos varones, iba de regreso a su casa cuando sucedió la tragedia que apunta a Forestal.

“Mi vida ha estado llena de adversidad, pero hoy he experimentado lo más duro’’, comentó en su cuenta de Facebook Zach Kincaid, esposo de la fallecida. “Les dije a mis dos hijas y dos hijos que un chofer borracho mató a su madre. El dolor y la rabia que dentro dentro de mi alma es enorme, mi corazón está roto’’.

El boxeador se encontraba arrestado en la prisión correccional Larry Smith bajo una fianza de $50,000 que lugo fue incrementada a $75,000 por la gravedad del hecho.

Las cosas no pintan nada bien para Forestal.

“Esta es una terrible tragedia que ninguna familia debe sufrir’’, comentó Rob Webb, jefe del departamento de policía de Hemet. “Tristemente, ofrecemos nuestras condolencias y prometemos que haremos todo para traer la justicia en este caso’’.

Descrito por personas que le conocían como un chico alegre con ganas de vivir, Forestal había sacado hace apenas semanas de un concesionario de autos el BMW con el cual provocó el accidente el domingo 9 de septiembre alrededor de las 8:30 p.m. la Cuadra 500 de Warren Road, al norte de la Avenida Devonshire.

De acuerdo al teniente de la policía de Hemet, Eric Dickson, Forestal habría estado manejando su BMW sobre el límite de velocidad permitido al sur de Warren, cuando tomó los carriles contrarios y provocó la colisión.

Kincaid, con ocho meses de embarazo, habría intentado quitarse delante del sedán, pero ambos vehículos chocaron en las sendas del norte, provocando que el Chrysler de la mujer se incendiara, aunque oficiales lograron extinguir las llamas minutos más tarde.

La víctima fue llevada de inmediato vía aérea al Centro Médico Riverside University en Moreno Valley, pero ella y su hijo en gestación no rebasaron el golpe y al parecer murieron mientras eran trasladados a la instalación de salud.

La policía detuvo a Forestal justo cuando terminaba una transmisión de Facebook live, sin percatarse de que Kincaid sufría bajo las llamas, atrapada en su auto.

“Mi gente aquí se me apareció un carro y tuve un accidente’’, explicó el púgil mientras mostraba el amasijo de hierros en que quedó convertido su auto. “Miren lo que me pasó señores. Se me atravesó un carro al frente y miren lo que le pasó a mi carro’’.

Acto seguido se observa un policía que le pregunta si era el chofer del vehículo y si se encontraba bien, antes de invitarlo a sentarse y pedirle su identificación.

“En una corte no se va a ver nada bien que él estuviera transmitiendo en vivo por Facebook, mientras pudo haber socorrido a la víctima’’, agregó la fuente cercana a la familia de Forestal. “En qué estaba pensando, qué pasaba por su mente. Esta historia no tiene final feliz por ninguna parte’’.

El cubano, quien buscaba labrarse un nombre en el pugilismo rentado y se había mudado recientemente a California, abandonó en abril del 2014 una escuadra nacional que asistía a un torneo de la Serie Mundial de Boxeo con sede en los Estados Unidos.

La familia de Kincaid ha establecido una cuenta de GoFundme para ayudar en los gastos funerarios. La investigación del departamento policial de Hemet aún continúa.

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